El mando de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria de Irán ha reiterado este domingo que el estratégico estrecho de Ormuz “jamás volverá a ser como era”, en línea con lo señalado el día anterior por el portavoz de la Presidencia del Parlamento iraní, Abbas Goudarzi. No obstante, el estamento militar ha puntualizado que este mensaje va dirigido “especialmente para Estados Unidos e Israel”, los países que el pasado 28 de febrero llevaron a cabo una ofensiva conjunta contra Teherán.
“El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel”, ha recalcado el citado comando en un comunicado difundido en sus redes sociales.
Al mismo tiempo, este cuerpo de seguridad ha indicado que la Armada de la Guardia Revolucionaria iraní “está completando” los “preparativos operativos para los funcionarios iraníes para el nuevo orden del golfo Pérsico”.
Este pronunciamiento, en la línea del emitido la víspera por el Parlamento iraní pero enfocado de forma explícita hacia Estados Unidos e Israel, llega horas después de que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, lanzara su advertencia más dura, cargada de insultos, contra las autoridades iraníes responsables del bloqueo a la navegación en el estrecho.
“El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno”, ha afirmado Trump antes de prometer que no habrá “nada que se parezca” al ataque que ordenará si Teherán desoye su ultimátum. El mensaje del presidente estadounidense se ha reiterado en términos especialmente agresivos: “Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno. Esperad y mirad. Alabado sea Alá”, ha sentenciado.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha avisado de que un eventual ataque de Estados Unidos contra las centrales eléctricas iraníes constituiría un crimen de guerra. Además, según un mensaje difundido este domingo por la televisión estatal IRIB, fechado el 12 de marzo, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha insistido en que el estrecho de Ormuz “debe seguir cerrado”.
Ese mismo domingo, la agencia iraní Fars ha informado de que, según los datos más recientes sobre el tráfico marítimo en la zona, en las últimas 24 horas han cruzado el estrecho con autorización de Irán 15 buques, lo que supone alrededor del 10 por ciento del volumen que transitaba antes del estallido de la guerra.