El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha invocado el principio de “ojo por ojo” como base de la reacción de las Fuerzas Armadas iraníes frente a los recientes ataques de Estados Unidos e Israel.
“Lo que estamos haciendo es solo aplicar el principio de ojo por ojo, que es bien conocido”, ha afirmado Araqchi durante una entrevista concedida a la televisión estadounidense NBC.
El jefe de la diplomacia iraní ha explicado que, en la noche anterior, Estados Unidos lanzó cohetes HIMARS contra la isla de Jark y la de Abú Musa “y lo han hecho desde el suelo de nuestros vecinos”. “Es evidente que están utilizando el territorio de nuestros vecinos para atacarnos con este tipo de cohetes y es absolutamente inaceptable”, ha apuntado, denunciando así el uso de países de la región como plataforma de lanzamiento.
Según Araqchi, las fuerzas iraníes han rastreado la trayectoria de esos proyectiles y “ahora está claro que han sido disparados desde Emiratos Árabes Unidos, desde dos ubicaciones en Emiratos: Ras al Jaimá y desde un lugar muy cercano a la ciudad de Dubái”. “Es muy peligroso que utilicen zonas muy pobladas para lanzarnos cohetes”, ha argumentado, advirtiendo del riesgo para la población civil en esas áreas.
Respecto a la situación en el estrecho de Ormuz, el ministro ha precisado que “está abierto”. “Solo está cerrado para los petroleros y buques de nuestros enemigos, de quienes nos están atacando y sus aliados. Los demás pueden pasar”, ha subrayado. “Evidentemente muchos prefieren no (cruzar) por seguridad. Eso no tiene nada que ver con nosotros”, ha alegado, desvinculando a Teherán de las decisiones de las navieras que evitan la zona.
Sobre el objetivo declarado por Washington de propiciar un cambio político en Irán mediante estos ataques, Araqchi ha sostenido que “creo que ya debería estar claro y todos deberían saber que nuestro sistema está muy bien arraigado en la sociedad”. “La República Islámica no es un sistema que dependa de ningún individuo ni de ningún grupo de personas. Está bien asentado”, ha recalcado, defendiendo la solidez institucional del país.
Araqchi ha aludido también a la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrida en el primer día de bombardeos. “Ha funcionado adecuadamente tras el asesinato y martirio de nuestro líder supremo”, ha resaltado al referirse al sistema político. Ha añadido que el nuevo líder supremo, Moqtaba Jamenei, “está cumpliendo con su deber según la Constitución”, subrayando la continuidad del liderazgo.
En relación con el programa nuclear iraní, el ministro ha reiterado que Teherán no pretende fabricar armas atómicas con su uranio enriquecido. “Tenemos 440 kilos enriquecido al 60 por ciento. No es ningún secreto”, ha resaltado antes de expresar la disposición de Irán a “diluir este uranio a un nivel más bajo”, “una concesión realmente muy importante”, que presenta como gesto de buena voluntad en el ámbito nuclear.