Las autoridades iraníes han informado este jueves de la interceptación de dos buques sospechosos de dedicarse al contrabando de combustible en aguas del golfo Pérsico, en un contexto de aumento de este tipo de operaciones en la región en las últimas semanas.
La Armada de la Guardia Revolucionaria señaló que las naves transportaban más de un millón de litros de combustible ilícito y precisó que los 15 miembros de la tripulación, todos ellos de nacionalidad extranjera, fueron arrestados y puestos bajo custodia de las autoridades competentes.
De acuerdo con los datos difundidos por la cadena de televisión pública IRIB, los barcos formarían parte de “una red de contrabando de combustible” que operaba en la zona “desde hace meses”, sin que se hayan ofrecido más detalles sobre su actividad.
En los últimos años, Irán ha llevado a cabo decenas de operaciones de incautación de embarcaciones en esta vía, considerada una de las rutas de tráfico marítimo más importantes del mundo, alegando que transportaban combustible de contrabando y denunciando supuestas infracciones de la normativa de navegación.