Irán sopesa retirar a su personal diplomático del Reino Unido tras el asalto a su Embajada en Londres

Irán avisa a Londres de que podría evacuar a su personal diplomático tras el asalto a su Embajada, en plena ola de protestas y tensión con Occidente.

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Agentes de Policía vigilan la Embajada iraní en Londres Europa Press/Contacto/Martin Pope

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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha planteado este lunes la opción de sacar del Reino Unido a su personal diplomático durante una conversación telefónica con su homóloga británica, Yvette Cooper. La llamada se produce pocos días después de que un manifestante arrancara la bandera de la República Islámica de la Embajada iraní en Londres, un incidente que ha desatado la queja formal de Teherán en pleno auge de las movilizaciones antigubernamentales que desde hace semanas recorren el país.

“Reino Unido tiene la obligación legal internacional de garantizar la seguridad y protección del Consulado y la Embajada de Irán en Londres. Si Reino Unido no puede cumplir con su deber de proteger las misiones diplomáticas, Irán no tendrá más remedio que considerar la evacuación de nuestro personal”, ha señalado en su cuenta de la red social X, aludiendo a la llamada con Cooper.

El máximo responsable de la diplomacia iraní ha reclamado además al Ejecutivo de Keir Starmer que evite “interferir en los asuntos internos de Irán (...) absteniéndose de tomar medidas contra los terroristas respaldados por Israel que se hacen pasar por” medios de comunicación.

En esta línea, ha subrayado que la Oficina de Comunicaciones (Ofcom) del Reino Unido “tiene normas y reglamentos claros sobre la incitación a la violencia y la glorificación del terrorismo”, por lo que ha urgido al Gobierno británico a actuar para “garantizar el cumplimiento de sus propias leyes nacionales”.

La ministra de Exteriores británica ha confirmado la conversación con un escueto mensaje en X, en el que ha reiterado su condena al “asesinato y la represión brutal de manifestantes pacíficos” en Irán.

“He hablado con el ministro de Exteriores Araqchi y le he dicho directamente: el Gobierno iraní debe poner fin de inmediato a la violencia, defender los derechos y libertades fundamentales y garantizar la seguridad de los ciudadanos británicos”, ha agregado.

La comunicación entre ambos responsables diplomáticos llega un día después de que las autoridades iraníes citaran al embajador británico en Teherán, Hugo Shorter, para trasladarle su protesta por la retirada de la bandera de la República Islámica de la sede diplomática iraní en Londres por parte de un manifestante, aunque el estandarte fue recolocado posteriormente en la fachada del edificio.

Ese mismo lunes, el Ministerio encabezado por Araqchi convocó igualmente a los embajadores de Alemania, Italia y Francia, a quienes mostró un vídeo de “la violencia de los alborotadores” y les exigió la “retirada de las declaraciones oficiales de apoyo a los manifestantes”.

Asimismo, pidió a estos representantes que hicieran llegar las imágenes directamente a sus respectivos gobiernos y recalcó que “cualquier apoyo político o mediático es inaceptable y una clara injerencia en la seguridad interna de Irán”.

La ONG con sede en Noruega Iran Human Rights (IHRNGO) ha indicado este lunes que ha registrado 648 manifestantes muertos desde el arranque de las protestas en Irán, el pasado 27 de diciembre. Por su parte, HRANA, con base en Estados Unidos, cifra los fallecidos en 646, entre ellos 133 miembros de las fuerzas de seguridad.

El desplome del poder adquisitivo de millones de iraníes, agravado por la histórica depreciación del rial, se sitúa en el origen de estas protestas, que tienen lugar en un contexto de endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. Washington, junto a Israel, ha vuelto a poner el foco en el programa nuclear iraní, con ataques aéreos como los registrados en junio, en los que murieron alrededor de mil personas.