Irán supedita rebajar el enriquecimiento de uranio al levantamiento de las sanciones de EEUU

Irán plantea rebajar el enriquecimiento de uranio si EEUU elimina las sanciones, en plena reactivación de contactos nucleares indirectos en Omán.

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El jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohamed Eslami Rouzbeh Fouladi/ZUMA Press Wire/ DPA

El jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohamed Eslami Rouzbeh Fouladi/ZUMA Press Wire/ DPA

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El vicepresidente iraní, Mohamed Eslami, que también encabeza la Organización para la Energía Atómica de Irán (OEAI), ha planteado este lunes que Teherán podría disminuir sus actuales niveles de enriquecimiento de uranio si Estados Unidos procede a levantar las sanciones que mantiene contra el país. Sus palabras llegan tras el arranque el viernes en Mascate de contactos indirectos entre ambos países para intentar encauzar un nuevo entendimiento sobre el programa nuclear iraní.

Eslami ha subrayado que “la discusión en torno al enriquecimiento de uranio al 60% dependen de que la otra parte (Estados Unidos) retire todas las sanciones”, al tiempo que ha remarcado que la opción de trasladar al extranjero el uranio ya enriquecido “nunca ha estado en la agenda”. “Esto no fue discutido en las negociaciones”, ha añadido, de acuerdo con la agencia iraní de noticias Tasnim.

Por su parte, el presidente Masud Pezeshkian ha recalcado que Teherán interpreta estos contactos indirectos como “una oportunidad de lograr una solución justa”. A su juicio, “la nueva ronda de conversaciones nucleares, iniciada con el apoyo de los vecinos y acogidas por Omán, es una buena oportunidad para una solución justa y equilibrada a este caso”.

El mandatario ha defendido que “Irán destaca la importancia de garantizar sus derechos en el marco del Tratado de No Proliferación (TNP), incluido el derecho al enriquecimiento y la retirada de las sanciones opresivas”, y ha reiterado que el país “espera lograr el resultado deseado si la otra parte se ciñe a los compromisos y evita las exageraciones”. Asimismo, ha insistido en que “Irán es un país comprometido con los convenios y extiende su mano amistosa a los países que busquen una cooperación sincera”.

En esta línea, Pezeshkian ha reiterado que “Irán acepta unas negociaciones igualitarias y mutuamente beneficiosa” y ha recalcado que “la República Islámica de Irán enfatiza la diplomacia fundamentada en el respeto mutuo, los intereses comunes y el diálogo, aceptando cualquier negociación siempre y cuando se ciña al Derecho Internacional, a la preservación de la dignidad nacional y la soberanía y se fundamente en el principio de que sean mutuamente beneficiosas”.

El ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, ha incidido a su vez en que Teherán “busca unas negociaciones reales que alcancen resultados, siempre y cuando la otra parte sea seria”. Ha expresado su deseo de que “se establezca la confianza necesaria para que las negociaciones logren conclusiones”, aunque ha reconocido que, en la actualidad, “existe un muro de desconfianza” hacia Washington.

Los contactos celebrados el viernes en la capital omaní, con la mediación del jefe de la diplomacia de Omán, Badr al Busaidi, concluyeron con el compromiso de celebrar una segunda ronda de diálogo, aún sin fecha conocida. Estas gestiones diplomáticas buscan evitar una escalada mayor en un contexto marcado por las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un posible ataque contra Irán.

Pezeshkian ya había autorizado la semana pasada la apertura de conversaciones con Estados Unidos, pero condicionadas a que se desarrollaran en “un contexto propicio” y “libre de amenazas y expectativas irrazonables”. Con ello, el Gobierno iraní vuelve a rechazar que se incluyan en la agenda asuntos ajenos a su programa atómico, como el desarrollo de misiles o cuestiones internas, tal y como reclama Washington.

Trump, que inicialmente había amenazado con una acción militar en respuesta a la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el programa nuclear iraní. Teherán insiste en que su actividad nuclear tiene fines exclusivamente civiles y recuerda que esta infraestructura sufrió un golpe severo tras los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, en los que murieron más de 1.100 personas en el país.

Desde entonces, las autoridades iraníes mantienen sus reservas ante la idea de reabrir el diálogo con Washington a raíz de esa ofensiva, que se produjo en plena fase de contactos entre ambos países para intentar alumbrar un nuevo pacto nuclear. Ese proceso buscaba reemplazar al acuerdo alcanzado en 2015, que quedó prácticamente sin efecto tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión del propio Trump.