El Gobierno de Islandia ha comunicado este viernes que organizará un referéndum el próximo 29 de agosto para decidir si el país debe reanudar las conversaciones de adhesión con la Unión Europea. Islandia solicitó integrarse en el bloque comunitario en 2009, pero dejó en suspenso las negociaciones en 2013.
En una comparecencia ante la prensa tras la reunión del gabinete, la primera ministra, Kristrún Frostadóttir, y la ministra de Exteriores, Thorgerdur Katrin, han detallado que el Ejecutivo registrará una resolución en el Parlamento con el fin de convocar una consulta sobre la integración europea, un debate que “se cierne sobre la nación islandesa” desde hace más de una década.
Frostadóttir ha enmarcado la iniciativa subrayando que la votación servirá para aclarar si el país desea “cerrar este asunto de una vez por todas” o si la ciudadanía prefiere “estudiarlo a fondo y adoptar una posición definitiva”.
En su opinión, la capacidad negociadora de Reikiavik es “buena” en la coyuntura actual y el país cuenta con la solidez suficiente para afrontar esta decisión ahora. Ha remarcado que la consulta preguntará tanto por el reinicio de los contactos con la UE como por la aceptación del eventual acuerdo que resulte del proceso de adhesión.
La ministra de Exteriores ha recalcado, por su parte, que el dictamen de las urnas será vinculante y marcará la postura del Ejecutivo. Ha reiterado que el Gobierno no hará campaña a favor de ninguna opción concreta, sino que se limitará a promover una amplia participación de los votantes.
El calendario que maneja Islandia contempla que las negociaciones formales de adhesión puedan arrancar a finales de año, siempre que el referéndum respalde la reanudación de las conversaciones con la Unión Europea.
Las autoridades islandesas han incidido en que el escenario actual difiere por completo del existente cuando el país se interesó inicialmente por la integración europea, tras el colapso financiero que afectó a las principales entidades del país en 2008. “Islandia se ha fortalecido mucho, al igual que su posición negociadora”, ha enfatizado la jefa del Gobierno.