El Ejército israelí ha asegurado este lunes que ha logrado destruir el avión oficial del fallecido líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, muerto el 28 de febrero durante los primeros compases de la ofensiva conjunta lanzada por sorpresa por Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático.
Según un comunicado difundido por la Fuerza Aérea israelí en sus redes sociales, sus aviones han atacado el aparato en el aeropuerto de Mehrabad, en la capital, Teherán. Tras el bombardeo, el Ejército ha señalado que la aeronave era utilizada por Jamenei y otros altos mandos y “elementos del Ejército iraní” con el fin de “obtener material militar y gestionar las relaciones con los países del eje mediante vuelos nacionales e internacionales”.
Con estas palabras, Israel alude al denominado ‘eje de resistencia’, formado por organizaciones respaldadas por Teherán en Oriente Próximo, entre ellas el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), el partido-milicia chií Hezbolá, los rebeldes hutíes de Yemen y milicias proiraníes en Irak. Anteriormente, Siria también se incluía en este bloque durante la etapa del régimen de Bashar al Assad.
“La destrucción del avión perjudica la capacidad de los líderes del régimen terrorista iraní para coordinarse con los países del eje, para desarrollar su poder militar y para recuperar la capacidad de reconstrucción del régimen”, ha manifestado la Fuerza Aérea israelí, antes de remarcar que este ataque “priva al régimen iraní de otro activo estratégico”.
Horas antes, medios iraníes habían informado de nuevos ataques contra el aeropuerto de Mehrabad, aunque sin ofrecer detalles sobre posibles daños en las instalaciones aeroportuarias.
Jamenei perdió la vida en un bombardeo llevado a cabo el 28 de febrero, en el que también murieron su esposa y varios familiares. Aproximadamente una semana más tarde, su hijo Mojtaba Jamenei fue designado por la Asamblea de Expertos como nuevo líder supremo del país asiático, aunque por el momento no ha aparecido en público.
En su último balance oficial, las autoridades iraníes han confirmado más de 1.200 muertos a causa de la ofensiva de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Watch in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles. Como respuesta, Teherán ha atacado territorio israelí y objetivos vinculados a Estados Unidos en Oriente Próximo, incluidas bases militares.