Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han informado este martes del descubrimiento de 110 proyectiles de mortero, junto a otro tipo de armamento, supuestamente escondidos en un envío de ayuda humanitaria de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
Según han explicado en un comunicado difundido en redes sociales, durante inspecciones efectuadas en el sur de la Franja de Gaza, las tropas israelíes localizaron “aproximadamente 110 proyectiles de mortero, varios cohetes y otro equipo de combate”, que, siempre de acuerdo con su versión, “estaban ocultos en mantas y bolsas de ayuda humanitaria de la UNRWA”.
El Ejército israelí enmarca este hallazgo en las operaciones que desarrolla al este de la Línea Amarilla, “con el fin de limpiar la zona de infraestructuras terroristas y armas de las organizaciones terroristas de la Franja”.
De acuerdo con el plan impulsado por Estados Unidos para el futuro del enclave, una vez que sean liberados todos los rehenes capturados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en el ataque del 7 de octubre de 2023, se prevé que las partes comiencen a aplicar la segunda fase de dicha hoja de ruta.
Este esquema contempla, por un lado, la salida de Hamás de las estructuras de poder y la transferencia de las competencias de gobierno a un equipo de tecnócratas encargado de la administración de la Franja de Gaza. Por otro, prevé la retirada progresiva de las fuerzas israelíes, que en la primera fase del plan ya tendrían que situarse por detrás de la llamada Línea Amarilla.