El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha cargado este martes contra Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania e Italia por, a su juicio, "distorsionar" la situación en Líbano. Sus críticas llegan después de la declaración conjunta en la que estos países expresaron su preocupación y reclamaron una salida política negociada ante la escalada militar israelí, que ha dejado cerca de 900 muertos.
"Lamentablemente, se trata de una visión distorsionada de la realidad. Los israelíes fueron atacados sin provocación previa desde territorio libanés por Hezbolá", ha manifestado el jefe de la diplomacia israelí, remarcando que la población de Israel ha sufrido el impacto de más de 2.000 drones y cohetes lanzados desde Líbano por el partido milicia chií en las últimas semanas.
El ministro ha añadido que los residentes del norte de Israel llevan "durante todo un año obligados a abandonar sus hogares debido al incesante fuego de Hezbolá", algo que, en su opinión, "ignora" el texto suscrito por las potencias europeas y Canadá.
En esta línea, Saar ha insistido en que la reacción militar israelí es comparable a la que adoptaría cualquier otro país sometido a ataques similares. "¿Aceptarían los ciudadanos de los países que han firmado esta declaración vivir bajo tal terror?", ha planteado.
Asimismo, ha cuestionado el enfoque del comunicado internacional: "Si estas democracias fueran atacadas de esta manera, ¿aceptarían una simetría distorsionada entre 'todas las partes', equiparando a un Estado democrático que defiende a sus ciudadanos con una organización terrorista que ha tomado el control de un Estado vecino?", ha denunciado, reprochando además que el texto no pida al Ejecutivo libanés que "cese los disparos contra Israel", ni que "destituya a los ministros de Hezbolá en el Gobierno".
Saar ha concluido lamentando que, pese a que Líbano no ha conseguido desarmar a Hezbolá, "ahora debe tomar medidas para detener inmediatamente los disparos contra Israel".