El Ejército israelí ha informado este martes de un nuevo ataque aéreo contra una planta petroquímica iraní situada en las cercanías de Shiraz, subrayando que se trata de “una de las pocas” instalaciones que continúan en funcionamiento y que, según sus acusaciones, formarían parte del programa de Teherán para producir materiales destinados a sus misiles balísticos.
En su comunicado, las Fuerzas Armadas han detallado que la Fuerza Aérea de Israel llevó a cabo la operación el lunes contra el Complejo Petroquímico Marvdasht, en las inmediaciones de Shiraz, pocas horas después de haber golpeado la mayor planta petroquímica del país, ubicada en Asaluyé.
El Ejército ha insistido en que estas infraestructuras “eran usadas por las Fuerzas Armadas iraníes para producir ácido nítrico, un material necesario para producir explosivos y otros materiales para el desarrollo de misiles balísticos”.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) profundizan así los daños a las capacidades militares del régimen (de Irán), con un énfasis en las capacidades para producir armas a partir de componentes de esta fábrica”, ha añadido la nota castrense, mientras las autoridades iraníes aún no han emitido una reacción oficial al respecto.
Asimismo, el Ejército ha indicado que sus unidades atacaron también un sistema de defensa antiaérea en el noroeste de Irán desde el que “se dispararon decenas de misiles contra territorio del Estado de Israel”, y ha subrayado que, desde el comienzo de la ofensiva, han sido destruidos “más de 130 sistemas de defensa aérea del régimen terrorista iraní”.