Israel comunica la muerte del responsable de Inteligencia de la fuerza paramilitar Basij en un bombardeo sobre Teherán

Israel anuncia que ha matado al jefe de Inteligencia de la fuerza Basij en Teherán, en una ofensiva conjunta con EEUU que deja miles de muertos en Irán.

2 minutos

Un avión de la Fuerza Aérea de Israel (archivo) Israel Defense Forces / Xinhua News / ContactoPhot

Un avión de la Fuerza Aérea de Israel (archivo) Israel Defense Forces / Xinhua News / ContactoPhot

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

El Ejército de Israel ha informado este viernes de la muerte del jefe del Departamento de Inteligencia de la fuerza paramilitar Basij, junto a “otros comandantes” de la organización, en un bombardeo llevado a cabo esta semana contra Teherán, dentro de la ofensiva iniciada el 28 de febrero junto a Estados Unidos contra Irán.

Según el comunicado castrense, el responsable de Inteligencia, Esmail Ahmadi, fue “eliminado” con “otros altos mandos” en un ataque dirigido “contra la cúpula de la Fuerza Basij en el corazón de Teherán”, una operación de la que ya se había informado previamente la muerte del máximo jefe de esta fuerza, Golamreza Soleimani.

En la nota difundida a través de sus redes sociales, el Ejército israelí subraya que “Ahmadi desempeñó un papel fundamental en la planificación y ejecución de los atentados terroristas perpetrados por las Fuerzas Basij”.

El texto añade que el fallecido “también fue responsable de mantener el orden público y los valores del régimen en nombre de la Guardia Revolucionaria”, además de “ dirigir importantes operaciones de represión durante las recientes protestas en Irán”.

El comunicado destaca igualmente que “su eliminación, junto a la del comandante de la unidad, se suma a la de decenas de importantes comandantes de las Fuerzas Armadas del régimen terrorista iraní” y sostiene que estas muertes “profundiza el daño a los sistemas de mando y control de seguridad del régimen”.

Pocas horas antes de este anuncio, la Guardia Revolucionaria iraní había confirmado la muerte de su portavoz, Ali Mohamad Naini. Tras ello, Israel asumió la autoría del ataque y recalcó que el fallecido “desempeñaba funciones de propaganda y relaciones públicas” en el seno del organismo.

En su último balance oficial, las autoridades iraníes han cifrado en más de 1.200 los muertos por la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.

Entre las víctimas mortales se encuentran figuras de primer nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y responsables de otros aparatos de seguridad.

La ofensiva fue lanzada en pleno proceso de nuevas negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar cerrar un renovado acuerdo nuclear, un contexto que ha llevado a Teherán a responder con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas diversas bases militares.