El Ejército israelí ha informado este lunes de que sus bombardeos del pasado miércoles contra territorio libanés se saldaron con la muerte de más de 250 miembros del partido-milicia chií Hezbolá, entre ellos cinco mandos de alto rango. La ofensiva, que se enmarca en la escalada militar en la frontera, dejó además más de 300 fallecidos y 6.000 heridos en el país árabe.
En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han detallado que “Más de 250 terroristas y comandantes de la organización terrorista Hezbolá fueron abatidos en el mayor ataque perpetrado en Líbano el 8 de abril de 2026, incluyendo decenas en Beirut”, y han subrayado que la operación ha infligido “un daño preciso y extenso a los sistemas de mando y control” de la formación chií.
El Ejército ha resaltado que entre los muertos figuran cinco altos responsables de Hezbolá “responsables de operar todos los sistemas” de la organización, con un papel clave en las áreas de inteligencia y defensa. Uno de ellos ha sido identificado como Hasán Mustafá Nasser, “comandante del Cuartel General de Apoyo Logístico de Hezbolá, un comandante veterano de la organización responsable del contrabando y almacenamiento de armas en Líbano y un factor clave en los esfuerzos de reconstrucción” del grupo.
Las FDI han añadido igualmente que en los ataques fue abatido Abú Muhamad Habib, descrito como subcomandante de la “fuerza de misiles” de Hezbolá, y han recordado su participación “durante la operación Flechas del Norte, lanzando misiles contra el Estado de Israel”. “Habib lideró los procesos de fortalecimiento de la unidad de misiles en los últimos tiempos”, han indicado las autoridades militares israelíes.
Asimismo, el comunicado castrense sostiene que han sido eliminados tres “altos mando de la unidad de inteligencia” de Hezbolá, identificados como Alí Qassem, Abú Alí Abbas y Alí Hegazi, quienes “eran responsables de elaborar un panorama de inteligencia en el Estado de Israel, incluyendo la creación de una base de datos de objetivos para ataques y la recopilación de información”.
En paralelo, el último balance difundido el sábado por el Ministerio de Sanidad de Líbano cifra en 2.020 los fallecidos y en 6.436 los heridos desde que Israel reanudó su ofensiva a comienzos de marzo. Solo en la jornada del miércoles, las autoridades sanitarias contabilizaron 303 muertos y 1.150 heridos como consecuencia de los bombardeos israelíes.