El Ministerio de Salud de Israel ha informado este lunes de que en el país se han contabilizado 4.713 heridos desde el arranque de la guerra con Irán, de los cuales 123 permanecen ingresados en centros médicos.
De acuerdo con el balance oficial, casi 5.000 personas han necesitado atención hospitalaria en territorio israelí como resultado de los ataques iraníes en respuesta a la ofensiva lanzada de forma conjunta con Estados Unidos el pasado 28 de febrero.
Del total de heridos, 123 continúan hospitalizados: 15 en estado grave y 27 con pronóstico leve, mientras que el resto presenta lesiones muy leves.
Este recuento se publica tras la que ha sido la jornada más intensa de bombardeos iraníes contra Israel, después de que Teherán y las milicias libanesas de Hezbolá hayan intensificado el lanzamiento de proyectiles, causando al menos un muerto y 303 heridos, ocho de ellos en estado grave. De estos heridos, 153 tuvieron que ser trasladados a hospitales, según ha precisado el ministerio.
La escalada comenzó a última hora de la tarde del domingo, como represalia directa de Irán tras un ataque estadounidense contra el centro de enriquecimiento de uranio situado en la localidad iraní de Natanz. Ya entrada la noche, la República Islámica respondió con una ofensiva a gran escala contra Dimona, donde se ubican las principales instalaciones nucleares israelíes, y contra la ciudad de Arad, en el sur de Israel.