Las autoridades israelíes han actualizado este jueves el balance de víctimas y sitúan en torno a 7.500 las personas heridas en el país en el contexto de la guerra desatada en Oriente Próximo a raíz de la ofensiva militar emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, apenas un día después de que las partes pactaran un alto el fuego de dos semanas.
En un comunicado escueto, el Ministerio de Sanidad de Israel ha informado de que hasta la fecha se han contabilizado 7.451 heridos, de los cuales 118 permanecen ingresados en distintos centros hospitalarios. Entre estos pacientes hay dos en estado crítico, trece en estado grave y 25 con pronóstico moderado, además de 74 personas que presentan heridas leves.
El conflicto se desencadenó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva sorpresa contra Irán en pleno proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo acuerdo nuclear --como ya ocurriera en junio de 2025--.
Pakistán, que ha asumido el papel de principal mediador, anunció el miércoles la consecución de un alto el fuego temporal, en un contexto marcado por las acusaciones de Irán sobre supuestas violaciones del pacto por parte de Israel a raíz de su campaña de bombardeos sobre Líbano --que, según Islamabad, estaba incluida en el acuerdo, aunque Israel y Estados Unidos lo negaron posteriormente-- y a la espera de las reuniones previstas este viernes en territorio paquistaní con el objetivo de intentar cerrar un acuerdo definitivo.