Las Fuerzas Armadas de Israel han vuelto a ordenar este sábado la salida inmediata de toda la población del territorio libanés situado al sur del río Litani, una franja en la que se encuentran ciudades relevantes como Tiro, Sidón, Nabatiye o Yezín.
“Las incursiones y bombardeos continúan mientras las FDI operan con gran fuerza en la zona. Por lo tanto, para su seguridad, les reiteramos nuestro llamado a que evacuen sus hogares inmediatamente y se dirijan directamente al norte del río Litani”, ha apuntado el portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, en un mensaje publicado en redes sociales.
El portavoz militar ha atribuido la decisión a las acciones de las milicias de Hezbolá, que “obligan a las FDI a actuar con fuerza en su contra en esa zona”, ha indicado, empleando las siglas de las Fuerzas de Defensa de Israel.
“Cualquiera que esté cerca de miembros, instalaciones o equipos de combate de Hezbolá está poniendo su vida en riesgo. Permanecer al sur del río Litani podría poner en peligro su vida y la de su familia. Cualquier movimiento hacia el sur puede poner en peligro su vida”, ha advertido el militar israelí, reforzando el llamamiento a abandonar la región.
La primera instrucción de evacuación se emitió el pasado miércoles y, desde entonces, el Ejército israelí calcula que alrededor de 420.000 personas han abandonado esta zona del sur de Líbano.
En esta área opera la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), integrada por unos 8.000 militares encargados de supervisar el cese de las hostilidades entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército israelí, además de apoyar y acompañar a las Fuerzas Armadas libanesas en el sur del país y a lo largo de la denominada Línea Azul, que marca la separación entre ambos Estados. Dentro de este contingente se incluyen aproximadamente 650 efectivos españoles.
En los últimos meses, Israel ha llevado a cabo decenas de bombardeos sobre territorio libanés pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra actividades de Hezbolá y defendiendo que, por este motivo, no vulnera el acuerdo. No obstante, tanto las autoridades de Líbano como el propio grupo chií han rechazado estas acciones, que también han sido objeto de condena por parte de Naciones Unidas.
El alto el fuego establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus fuerzas del sur del país. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco posiciones en territorio libanés, una presencia cuestionada por Beirut y por la milicia chií, que reclaman el desmantelamiento completo de estos puestos.