Israel intensifica los bombardeos contra posiciones de Hezbolá en el sur de Beirut

Israel lanza nuevos bombardeos sobre el sur de Beirut contra objetivos de Hezbolá en plena escalada, con cientos de muertos y cientos de miles de desplazados.

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Columna de humo tras un bombardeo ejecutado por el Ejército de Israel contra la capital de Líbano, Beirut (archivo) Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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El Ejército de Israel ha llevado a cabo este miércoles una nueva serie de ataques aéreos sobre el sur de Beirut, capital de Líbano, dirigidos en esta ocasión contra “sedes terroristas” y “lugares usados para almacenar armas” atribuidos al partido-milicia chií Hezbolá, sin que por el momento se conozcan cifras concretas de víctimas ni detalles precisos sobre los daños materiales.

En su nota oficial, las Fuerzas Armadas israelíes han recalcado que “seguirá actuando con fuerza contra la organización terrorista Hezbolá, que ha decidido sumarse a la lucha y operar bajo los auspicios del régimen iraní”. Asimismo, han insistido en que “no permitiremos que se dañe a los ciudadanos del Estado de Israel”.

El comunicado añade que “antes de los bombardeos se adoptaron medidas para evitar daños a los civiles”, aludiendo a nuevas órdenes de evacuación emitidas instantes antes para varias áreas del sur de Beirut, en concreto los barrios de Haret Hreik y Burj al Barajné, donde se concentra una importante presencia de Hezbolá.

En esta línea, el portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, instó a los residentes a abandonar de inmediato estas zonas y les indicó que “debe abandonar inmediatamente la zona e ir hacia el este por la autovía de Damasco”, en un contexto en el que Naciones Unidas cifró el martes en cerca de 700.000 las personas desplazadas en Líbano a raíz de los ataques y de las sucesivas órdenes de evacuación dictadas por Israel.

Las autoridades libanesas han actualizado el balance de víctimas mortales hasta los 570 fallecidos como consecuencia de la campaña de bombardeos israelíes, lanzada en represalia por el disparo de proyectiles por parte de Hezbolá, que respondió así al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

En los últimos meses, Israel ya había llevado a cabo decenas de ataques aéreos en territorio libanés pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, justificando estas operaciones como acciones contra la actividad de Hezbolá y defendiendo que, por ese motivo, no vulnera el pacto. Tanto el Gobierno libanés como la propia milicia chií han rechazado esta interpretación y han denunciado públicamente los bombardeos, que también han sido objeto de condena por parte de Naciones Unidas.

El acuerdo de alto el fuego establecía la retirada de las fuerzas de Israel y de Hezbolá del sur de Líbano. No obstante, el Ejército israelí ha conservado cinco posiciones militares en territorio libanés, una presencia que ha sido duramente criticada por las autoridades de Beirut y por el grupo chií, que reclaman el desmantelamiento total de ese despliegue.