El Ejército israelí ha informado este lunes de una nueva serie de bombardeos nocturnos contra instalaciones de fabricación de armamento situadas en Teherán, la capital de Irán, en el marco de la ofensiva conjunta con Estados Unidos iniciada a finales de febrero.
Según el comunicado difundido por las Fuerzas Armadas de Israel, en las últimas 48 horas han conseguido “atacar unas 40 instalaciones e industrias que producen y realizan actividades de investigaciones para el desarrollo de armamento”.
El texto oficial detalla que “la Fuerza Aérea, bajo la precisa dirección de la Dirección de Inteligencia, completó anoche una oleada de ataques contra la infraestructura del régimen terrorista iraní en todo Teherán. Durante estos ataques se lanzaron más de 80 proyectiles a lo largo de varias horas, con el objetivo de alcanzar instalaciones de producción de armamento del régimen”.
Entre los objetivos alcanzados se encontraban, de acuerdo con la nota, instalaciones “utilizadas para ensamblar misiles antiaéreos de corto alcance”, que “representaban una amenaza para la libertad de acción de la Fuerza Aérea”.
El Ejército ha precisado además que fue golpeado un complejo dedicado a la fabricación de componentes de armas “necesarios en procesos de desarrollo de misiles antitanque y misiles antiaéreos de pequeño tamaño” y otro centro empleado para la “producción, investigación y desarrollo de motores para misiles balísticos”.
En la misma línea, las autoridades militares han recalcado que “las Fuerzas de Defensa de Israel siguen intensificando sus ataques contra las industrias militares del régimen con el fin de impedirle desarrollar la capacidad de producción que ha acumulado a lo largo de los años”.
Por su parte, las autoridades iraníes han confirmado más de 1.500 fallecidos a causa de la ofensiva, entre ellos figuras de máxima relevancia como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, así como altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros responsables de los aparatos de seguridad.