Israel lanza nuevos bombardeos sobre Beirut y alcanza la sede del canal Al Manar, vinculado a Hezbolá

Israel intensifica sus ataques sobre Beirut, golpea la sede de Al Manar y eleva las tensiones con Hezbolá pese al alto el fuego de 2024.

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Columnas de humo negro tras un ataque aéreo de Israel contra Burj al Barajneh, en un suburbio al sur de Beirut Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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El Ejército israelí ha llevado a cabo en la madrugada de este martes una nueva serie de bombardeos sobre la capital de Líbano, Beirut, supuestamente contra posiciones del partido-milicia chií Hezbolá, e incluyendo un ataque directo contra la sede de la cadena de televisión Al Manar, ligada a este grupo.

“Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) han comenzado a atacar la sede y los depósitos de armas de la organización terrorista Hezbolá en Beirut”, ha anunciado la cartera militar en su cuenta de Telegram sin dar más detalles.

Instantes después, el portavoz en árabe de las FDI, Avichay Adraee, ha emitido una orden de evacuación “urgente a todos” los residentes del sur de Beirut, en especial a quienes viven en las inmediaciones del barrio de Haret Hreik, al advertir de que “se encuentran cerca de instalaciones y objetivos pertenecientes a Hezbolá, que las FDI atacarán con fuerza próximamente”.

“Por la seguridad y la de sus familiares, deben evacuar este edificio y los edificios adyacentes inmediatamente y alejarse al menos 300 metros”, ha señalado en X, donde ha acompañado el mensaje con un mapa de la zona señalada.

La cadena libanesa Al Manar ha denunciado un ataque del “enemigo sionista” contra su edificio situado precisamente en Haret Hreik, aunque por ahora no ha ofrecido información sobre posibles víctimas ni sobre el alcance de los daños.

Se trata del segundo día consecutivo de ofensiva israelí sobre territorio libanés, después de que el grupo chií respondiera con el lanzamiento de varios proyectiles contra Israel, en represalia por la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en el contexto de los bombardeos de Estados Unidos y del Estado hebreo iniciados el pasado sábado.

El grupo ha sostenido que su ofensiva “fue un acto defensivo y un derecho legítimo” tras más de un año de operaciones israelíes pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024. “Durante los últimos 15 meses, la agresión israelí contra Líbano ha continuado mediante asesinatos, destrucción y todo tipo de actos criminales”, ha denunciado en un comunicado difundido a través de Al Manar.

Hezbolá ha subrayado que “todos los esfuerzos políticos y diplomáticos han fracasado para frenar esta agresión y obligar a Israel a implementar” la tregua y ha insistido en que ha “advertido repetidamente de que la agresión no puede continuar sin una respuesta”. “Lo que se requiere es poner fin a la agresión por todos los medios disponibles, mediante acciones decisivas y medidas efectivas”, ha recalcado.

Según el balance ofrecido por las autoridades libanesas, más de 50 personas han perdido la vida y otras 154 han resultado heridas desde el inicio de la “campaña ofensiva” lanzada por el Ejército israelí contra Beirut y el sur del país, una operación que también ha provocado el desplazamiento de, al menos, 29.000 habitantes.

En los últimos meses, Israel ha ejecutado decenas de ataques aéreos sobre Líbano pese al alto el fuego de 2024, alegando que se dirigen contra actividades de Hezbolá y defendiendo que, por este motivo, no vulnera el acuerdo. No obstante, tanto el Gobierno libanés como el grupo chií han rechazado esta interpretación y han criticado abiertamente los bombardeos, que también han sido condenados por Naciones Unidas.

El pacto de alto el fuego establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar a sus fuerzas del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en territorio libanés, un despliegue que Beirut y el partido-milicia chií consideran inaceptable y cuyo desmantelamiento reclaman de forma reiterada.