El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha reiterado su exigencia a la Unión Europea para que incluya a la Guardia Revolucionaria de Irán en su lista de organizaciones terroristas. En una conversación telefónica con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, Saar ha defendido que este cuerpo militar está "liderando la represión y la masacre" contra los ciudadanos iraníes que participan en las protestas contra el régimen de Teherán.
En la llamada, en formato trilateral, ha participado también el ministro de Asuntos Exteriores de la República de Chipre, Constantinos Kombos, cuyo país ostenta este semestre la presidencia del Consejo de la UE. Durante el intercambio, los tres responsables han tratado la "sangrienta represión del régimen iraní" frente a las movilizaciones, así como la "necesidad de preservar la seguridad y la estabilidad regionales".
Saar ha recordado en redes sociales que "He pedido a la UE que designe a la Guardia Revolucionaria Iraní como organización terrorista. Hoy en día, la Guardia Revolucionaria lidera la represión y la masacre de los ciudadanos iraníes, tras décadas en las que promovió la propagación del terror y la inestabilidad en Oriente Próximo y más allá", insistiendo en que la UE debe dar este paso. Esta reclamación llega apenas cinco días después de plantear idéntica solicitud al ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, durante la visita oficial de este último a Israel el pasado fin de semana.
Según el jefe de la diplomacia israelí, que la Unión Europea proceda a esta designación supondría "un paso práctico importante que también enviaría un mensaje moral de esperanza al pueblo de Irán".
Desde Nicosia, el ministro chipriota Constantinos Kombos ha explicado que la conversación telefónica ha permitido "subrayar la importancia de la diplomacia en la distensión", además de incidir en "la necesidad de preservar la seguridad y la estabilidad regionales" en un contexto de creciente tensión con Teherán.
Mientras tanto, la Comisión Europea mantiene contactos con los 27 Estados miembro para perfilar un nuevo paquete de sanciones contra Irán. Estas discusiones se están llevando a cabo a nivel de embajadores, con el objetivo de que el texto pueda someterse a aprobación el próximo 29 de enero, fecha en la que los ministros de Exteriores de la UE se reunirán y, previsiblemente, tendrán la última palabra para avalar por unanimidad las posibles medidas punitivas.