Israel rechaza ser responsable de la explosión que mató a dos cascos azules en el sur de Líbano

Israel niega cualquier implicación en la explosión que mató a dos cascos azules indonesios de la FINUL en el sur de Líbano y desata condenas internacionales.

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Tropas del Ejército de Israel en el norte del país, cerca de la frontera con Líbano, en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Gil Cohen Magen

Tropas del Ejército de Israel en el norte del país, cerca de la frontera con Líbano, en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Gil Cohen Magen

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Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han afirmado este martes que el "incidente" en el que el lunes fallecieron dos 'cascos azules' indonesios de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) por la explosión de su vehículo cerca de Bani Hayan, en el sur del país, "no fue causado por actividades" de sus tropas.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, el Ejército israelí ha señalado que "las FDI han concluido su investigación sobre el incidente de ayer, en el que se informó de que varios soldados de la FINUL murieron a causa de la explosión de un artefacto explosivo en la zona de Bani Hayan", y ha subrayado que, tras un "exhaustivo análisis operativo", determinó que sus fuerzas "no colocaron ningún artefacto explosivo en la zona", y que "tampoco había ningún miembro de las FDI presente" en el lugar en el momento de la detonación.

El mismo comunicado destaca además que las operaciones de las FDI en territorio libanés se dirigen contra el partido-milicia chií Hezbolá y no contra la FINUL, las Fuerzas Armadas libanesas ni la población civil, que acumula ya más de 1.250 fallecidos, entre ellos 125 menores, y 3.750 heridos, según los datos difundidos por el Ministerio de Salud de Líbano.

Al término de su mensaje, el Ejército israelí ha pedido a la FINUL "evitar" permanecer en "zonas de combate en las cuales las FDI han emitido avisos de evacuación a la población civil por su propia seguridad", pese a que la misión de paz tiene el mandato de desplegarse en el sur de Líbano y a lo largo de la Línea Azul que lo separa de Israel, en un contexto en el que el Estado hebreo ha lanzado una ofensiva terrestre en el sur libanés alegando la necesidad de crear una franja de seguridad hasta el río Litani.

La explosión, que provocó además que un tercer 'casco azul' resultara "gravemente herido" y un cuarto sufriera lesiones, y que se suma a otro "incidente mortal" registrado "en un lapso de 24 horas", ha sido "enérgicamente" condenada por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, así como por numerosos gobiernos. Francia, en particular, ha reclamado la convocatoria urgente de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU ante lo que ha calificado de ataques israelíes "inaceptables e injustificables".

Las dos últimas víctimas mortales se añaden al militar indonesio identificado como Fahrizal Rambe, fallecido el domingo tras la explosión de un proyectil que dejó también gravemente herido a otro miembro de las fuerzas de paz en la localidad de Taibe, en el distrito de Marjayún, igualmente en el sur de Líbano.

La FINUL es una fuerza internacional compuesta por unos 8.000 efectivos encargados de supervisar el alto el fuego entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército de Israel, así como de apoyar y colaborar con las Fuerzas Armadas libanesas en el sur del país y a lo largo de la frontera de facto entre ambos Estados, conocida como Línea Azul.