El Ejército israelí ha rechazado cualquier implicación en el bombardeo aéreo denunciado por Teherán que causó el sábado cerca de 150 fallecidos, en su mayoría niñas, en un centro escolar de la provincia iraní de Hormozgán.
"No tenemos conocimiento de ningún ataque israelí o estadounidense en ese lugar hasta el momento", ha manifestado el portavoz militar israelí Nadav Shoshani. "Y eso que estábamos en condiciones de hacerlo porque estamos eliminando a gente que se encuentra a más de 1.500 kilómetros de distancia", ha añadido.
La respuesta de Israel se produce después de que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) expresara su "profunda preocupación" por los ataques registrados en territorio iraní. "Hay informes de ataques a escuelas en Irán, incluida una escuela de niñas en Minab", declaró el domingo en Colonia la oficina alemana de la organización de ayuda a la infancia.
"Los ataques contra civiles y bienes de carácter civil, incluidas escuelas, constituyen una violación del derecho internacional", añadió la agencia de Naciones Unidas.
"UNICEF insta a todas las partes a ejercer la máxima moderación y a cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, incluida la protección de los civiles y los servicios esenciales de los que dependen los niños y niñas para sobrevivir", remacha el fondo antes de recordar que "los ataques a civiles y bienes de carácter civil, incluidas las escuelas, constituye una violación del derecho Internacional".