Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han informado este viernes de que llevaron a cabo un ataque contra el puente Zrarié, situado sobre el río Litani, en el sur de Líbano. La operación se enmarca en la ofensiva contra objetivos que Israel vincula al partido-milicia chií libanés Hezbolá, después de que este grupo, tras el asesinato del líder supremo de Irán Alí Jamenei, se sumara a las acciones de represalia impulsadas por Teherán frente al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel.
En un comunicado, el Ejército israelí ha indicado que “El puente Zrarié, sobre el río Litani, servía como paso fronterizo central para los terroristas de la organización terrorista Hezbolá”, subrayando que la formación chií utilizaba esta infraestructura para desplazarse entre el norte y el sur del país, además de para “combatir” contra las fuerzas israelíes y “actuar” contra la población civil de Israel.
Las FDI han asegurado igualmente que Hezbolá “colocó lanzadores” en las inmediaciones del puente y “lanzó misiles desde allí hacia Israel”, argumento con el que han defendido la operación, confirmada también por la agencia de noticias oficial libanesa NNA. Según el comunicado castrense, el bombardeo era “necesario” para “evitar una amenaza a los israelíes y el daño continuo a los libaneses”.
El mensaje concluye recalcando que “Las FDI están actuando con firmeza contra la decisión de la organización terrorista Hezbolá de unirse a la campaña y operar bajo los auspicios del régimen terrorista iraní, y no permitirán que se cause daño a los ciudadanos del Estado de Israel”, insistiendo así en que continuarán sus acciones contra las posiciones del grupo chií en territorio libanés.