Las autoridades italianas han vuelto a ordenar la detención de un buque de salvamento de la ONG alemana SOS Humanity después de que llevara a cabo un nuevo operativo de rescate de migrantes en el mar Mediterráneo.
El "Humanity 1", que acababa de poner a salvo a 33 personas y de recuperar dos cuerpos sin vida tras un naufragio, fue interceptado poco después por patrulleras italianas y deberá permanecer amarrado en el puerto de Trapani, en la isla de Sicilia, durante 60 días antes de poder volver a navegar.
Junto a la inmovilización, las autoridades han impuesto a la organización una sanción económica de 10.000 euros, en aplicación de la normativa italiana vigente. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, defendió la actuación y arremetió contra lo que describió como un "comportamiento irresponsable" que, a su juicio, también puso en riesgo la vida de las personas rescatadas.
SOS Humanity ha confirmado que la tripulación no mantuvo contacto con el centro de coordinación de rescate marítimo de Libia, y ha acusado a dicha autoridad de "graves violaciones de los Derechos Humanos contra quienes buscan protección".
El Ejecutivo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, hizo público este miércoles un nuevo refuerzo de sus medidas en materia migratoria, que incluye, entre otras iniciativas, la puesta en marcha de un plan para frenar las rutas por mar mediante un bloqueo marítimo si fuera necesario.