Italia justifica ante EEUU el veto a los bombarderos en Sigonella por el tratado de bases

Italia alega que vetó los bombarderos de EEUU en Sigonella por incumplir el tratado de bases, mientras niega tensiones con Washington.

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La primera ministra italiana, Giorgia Meloni Europa Press/Contacto/Cristiano Minichiello

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni Europa Press/Contacto/Cristiano Minichiello

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El Gobierno italiano que encabeza Giorgia Meloni sostiene que su decisión de impedir el aterrizaje de varios bombarderos estadounidenses en la base de Sigonella, en Sicilia, durante la actual guerra contra Irán, se ajustó estrictamente al tratado bilateral con Estados Unidos que regula el uso de las instalaciones militares. Roma argumenta que las aeronaves no disponían de las autorizaciones necesarias ni respetaban las directrices fijadas en dicho acuerdo.

En una nota oficial, la Presidencia del Consejo de Ministros subraya que “Italia actúa en pleno cumplimiento de los acuerdos internacionales vigentes y de las directrices del gobierno expresadas en el Parlamento. La postura del gobierno es clara, coherente y ya ha sido comunicada íntegramente al Parlamento, sin modificaciones”.

El Ejecutivo rechaza además cualquier tensión con sus aliados y desmiente que la decisión haya deteriorado los lazos con Washington, al asegurar que no se han producido “fricciones con los socios internacionales”. “Las relaciones con Estados Unidos, en particular, son sólidas y se basan en una cooperación plena y leal”, añade el comunicado, que recalca que cada petición de vuelo militar “se examina minuciosamente caso por caso”.

En la misma línea, el gabinete de Meloni remarca que “El Gobierno seguirá actuando dentro del marco de los tratados vigentes, respetando la voluntad del Gobierno y del Parlamento, al tiempo que garantiza la fiabilidad internacional y la plena protección del interés nacional”.

El ministro de Defensa, Guido Crosetto, ha salido también al paso de las especulaciones a través de las redes sociales. En su mensaje explica que los “acuerdos internacionales regulan y distinguen claramente entre lo que requiere una autorización específica del Gobierno” y “lo que se considera técnicamente autorizado porque está incluido en los acuerdos”.

Crosetto denuncia que “Alguien está intentando transmitir el mensaje de que Italia ha decidido suspender el uso de las bases por parte de las fuerzas estadounidenses. Esto es simplemente falso, porque las bases están activas, en uso, y nada ha cambiado”, insistiendo en que la infraestructura de Sigonella y el resto de bases continúan operativas para las fuerzas de Estados Unidos.

El titular de Defensa recalca asimismo, en sintonía con la Presidencia del Consejo, que “no existe ningún enfriamiento ni tensión con Estados Unidos”. “Ellos conocen las normas que han regido su presencia en Italia desde 1954 tan bien como nosotros”, ha señalado, reivindicando la continuidad de la cooperación militar bilateral.

La polémica surgió después de que el diario ‘Corriere della Sera’ informara de que el pasado viernes Italia denegó a Estados Unidos el uso de Sigonella. Según esta versión, el jefe del Estado Mayor, Luciano Portolano, avisó al ministro de que Washington no había pedido la preceptiva autorización ni consultado el movimiento con la cúpula militar italiana.

El rotativo detalló que el plan de vuelo de los bombarderos estadounidenses, que tenían previsto aterrizar en Sigonella para una parada técnica antes de proseguir hacia Oriente Próximo, fue notificado cuando los aparatos ya se encontraban en el aire. Las verificaciones internas concluyeron que no se trataba de operaciones regulares ni de carácter logístico y que, en consecuencia, no estaban amparadas por el tratado sobre el uso de las bases suscrito entre Roma y Washington.