Italia se suma a España y restringe a EEUU el uso de sus bases: “No estamos en guerra ni queremos entrar”

Italia rechaza implicarse directamente en la ofensiva contra Irán y condiciona el uso de sus bases a aprobación parlamentaria

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La presidenta de Italia, Giorgia Meloni, en una intervención en Roma. Europa Press/Contacto/Ufficio Stampa Palazzo Chigi

La presidenta de Italia, Giorgia Meloni, en una intervención en Roma. Europa Press/Contacto/Ufficio Stampa Palazzo Chigi

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La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha marcado la postura oficial de Roma frente a la ofensiva militar liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán: Italia no participará en un conflicto directo ni autorizará automáticamente el uso de sus bases militares para fines ofensivos.

En una entrevista radiofónica, Meloni ha subrayado que hasta ahora no ha recibido ninguna solicitud formal de Washington para utilizar instalaciones italianas con fines de ataque y que cualquier petición futura deberá ser aprobada por el Parlamento italiano. “No estamos en guerra ni queremos entrar en ella”, ha afirmado.

Las bases estadounidenses en Italia están reguladas por acuerdos bilaterales vigentes, y solo podrían usarse para operaciones logísticas o “no cinéticas”, ha aclarado la mandataria.

Paralelismo con España

La decisión de Meloni acerca del control parlamentario sobre eventuales solicitudes de uso de bases coincide con la postura adoptada días atrás por el Gobierno de España, que ha negado explícitamente que sus bases de Morón de la Frontera y Rota hayan sido o vayan a ser utilizadas para apoyar la ofensiva estadounidense en Irán.

La negativa española llevó incluso a que varios aviones cisterna estadounidenses abandonaran temporalmente las instalaciones españolas y reubicaran sus operaciones desde otros aeródromos europeos, según datos de seguimiento de vuelos.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha defendido que sus decisiones se ajustan a la legalidad internacional y al marco de acuerdos existentes, insistiendo en que España no tomará parte en una escalada bélica sin respaldo multilateral.

Aunque ni Italia ni España se han implicado directamente en operaciones ofensivas, Roma ha anunciado medidas de ayuda defensiva para aliados en la región del Golfo y la protección de ciudadanos italianos en Oriente Medio, enviando sistemas antiaéreos y antimisiles, y coordinando con otros socios europeos en materia de seguridad.