La Justicia italiana ha optado este martes por posponer de nuevo la resolución sobre la entrega a Brasil de la exdiputada Carla Zambelli, arrestada en territorio italiano y reclamada por las autoridades brasileñas tras ser condenada a diez años de cárcel por su implicación en un ataque informático contra el Consejo Nacional de Justicia de Brasil.
El nuevo retraso se ha producido después de que la defensa de Zambelli presentara varias peticiones, entre ellas la incorporación de un testigo al procedimiento y el acceso previo a información detallada sobre las condiciones penitenciarias que afrontaría en Brasil. Además, la propia acusada ha tomado la palabra para anunciar su intención de pedir la sustitución de los jueces por otros magistrados del mismo Tribunal de Apelaciones de Roma, que ejerce como instancia inicial en esta causa, tal y como ha informado el diario “Folha”.
Estas solicitudes han prolongado una vista que ya arrancó con dos horas de demora, lo que ha llevado al tribunal a fijar una nueva audiencia dentro de aproximadamente dos semanas, pendiente aún de la confirmación oficial que se hará pública en los próximos días.
Zambelli permanece recluida en el complejo penitenciario de Rebibbia, en Roma, desde julio de 2025, cuando fue detenida en virtud de una alerta roja de Interpol tras haber pasado dos meses huida de la Justicia brasileña, a la que acusa de actuar contra ella por razones políticas.
La excongresista, que dejó su escaño en diciembre, fue sentenciada a diez años de prisión por el hackeo del sistema del Consejo Nacional de Justicia brasileño y la difusión de una orden de detención falsa contra el magistrado del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes. Posteriormente, ya en Italia, recibió otra condena de cinco años por posesión ilegal de un arma de fuego y coacción ilegal con arma de fuego, después de perseguir armada por la calle a un simpatizante del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos procedimientos se tramitan dentro del mismo expediente de extradición, que con esta última vista acumula ya cuatro aplazamientos.