Internacional

Iván Cepeda denuncia intentos de injerencia de EEUU en las presidenciales de 2026 en Colombia

Iván Cepeda acusa a la Administración Trump de injerencia en las presidenciales colombianas de 2026 y alerta de una estrategia regional de la ultraderecha.

4 minutos

El candidato a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda Castro, ofrece una rueda de prensa en la sede de la UGT, a 7 de enero de 2026, en Madrid (España) Carlos Luján - Europa Press

El candidato a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda Castro, ofrece una rueda de prensa en la sede de la UGT, a 7 de enero de 2026, en Madrid (España) Carlos Luján - Europa Press

Comenta

Publicado

4 minutos

El senador colombiano y aspirante a la Presidencia por Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha denunciado este miércoles que la Administración de Donald Trump estaría tratando de condicionar los comicios de mayo de 2026, apoyándose en la ultraderecha colombiana, del mismo modo que, según ha señalado, ya ha sucedido en otros procesos electorales en América Latina.

“Lanzamos claramente un llamamiento de alerta de que el Gobierno estadounidense está intentando influir por todos los medios posibles nuestras elecciones”, ha manifestado el candidato durante la presentación oficial de su campaña, celebrada en la sede de UGT en Madrid.

“Lo están haciendo lanzando afirmaciones y tomando acciones que buscan influir claramente en la opinión pública colombiana y en la manera en que no debe comportarse electoralmente”, ha añadido.

Para Cepeda, de otro modo no se entendería que en el último año el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya acusado reiteradamente y “sin pruebas” a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, de narcotraficante, cuando, ha recordado, “ha sido líder en la región en la lucha contra las estructuras criminales y narcotraficantes”.

El senador ha sostenido que “ya ha habido un importante nivel de intervención (...) amenazando al Gobierno, creando la posibilidad de que se produzca una situación similar a la de Venezuela”, y ha criticado a la extrema derecha de Colombia por alentar este tipo de discursos, hasta el punto de aplaudir una eventual intervención.

“Una estrategia que, tenemos que decirlo, cuenta con el respaldo, el apoyo y con el estímulo claramente de la extrema derecha. Y concretamente debo decirlo del expresidente Álvaro Uribe”, ha insistido Cepeda, quien mantiene desde hace años un largo pulso judicial con el exmandatario.

El candidato ha cuestionado cómo puede Estados Unidos mostrarse “tan preocupado por la lucha contra el narcotráfico” mientras se apoya en figuras como Uribe, “que ha construido parte de su poderío económico asociándose con clanes del narcotráfico como los Escobar, los Ochoa, los Gallón Henao o los Cifuentes Villa”.

“¿Eso no merece un comentario del presidente Trump o de su secretario de Estado, Marco Rubio?”, se ha preguntado Cepeda, que ha recordado además que fue el propio Trump quien, tras la captura de Nicolás Maduro, afirmó “claramente de manera totalmente franca”, aunque también “cínica”, que lo único que le interesa de Venezuela es el petróleo.

En esa línea, ha puesto en duda la supuesta cruzada antidroga esgrimida por la Casa Blanca para justificar la intervención en Venezuela, subrayando que, tras dicha operación, las redes del narcotráfico pasaron de ser consideradas organizaciones terroristas a simples bandas criminales, en referencia al Cártel de los Soles.

“Todo ello forma parte de una estrategia coordinada”, ha remarcado Cepeda, integrada en la doctrina de seguridad nacional de Washington. A su juicio, “Trump no es un hombre desquiciado, ni un lunático, sino la expresión de una realidad política que representa la ultraderecha”.

En este contexto, ha reclamado que “exigimos que haya respeto a nuestra libertad, independencia y soberanía y exigimos que se respete a nuestro jefe de Estado que representa al pueblo y a la nación colombiana”.

Intervención militar en Venezuela y orden internacional

Cepeda ha advertido de que la operación militar destinada a capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, trasciende el simple relevo de un dirigente, y se enmarca en un diseño estratégico de seguridad nacional con el que se pretende “derogar todo el orden internacional, la soberanía de los Estados, y el Derecho Internacional”.

“Esa intervención no debe ser vista de una manera simplista como el derrocamiento de un dictador, como lo han querido presentar. (...) Es la aplicación rigurosa de una política” mediante la cual Estados Unidos vuelve “a considerar el hemisferio occidental como un territorio que está sometido a sus intereses y propósitos estratégicos”, ha advertido el senador.

Según ha explicado, “en ese mismo corolario aparece la idea de que Estados Unidos se reserva la posibilidad de tomar acciones para disponer de los recursos naturales de cualquier país. En ese mismo corolario exige de sus 'aliados' que tengan relaciones que no pongan en peligro la hegemonía estadounidense”.

De este modo, “se dictan limitaciones estrictas a los gobiernos soberanos de nuestro hemisferio, de con quién deben tener relaciones políticas, económicas, diplomáticas. Porque el límite, según ese corolario, es que no riñan, no compitan con la hegemonía natural de Estados Unidos”, ha añadido el candidato.

Advertencia a las fuerzas democráticas de la región

En el acto también ha intervenido la senadora María José Pizarro, integrante de la misma campaña, quien ha interpretado los últimos acontecimientos en Venezuela como una señal de alarma dirigida a todas las fuerzas democráticas de la región, independientemente de su orientación ideológica, a la vista del revés sufrido por la oposición venezolana.

Así, ha enfatizado que detrás de lo sucedido “sencillamente hay un interés detrás por los recursos naturales y por una hegemonía que busca reinstalarse”, no solo en América Latina, sino también en Europa, “que hoy también está bajo amenazas de intervención en Groenlandia”.

“Pueden ustedes estar seguros de que esto va a ir en una escalada creciente”, ha pronosticado Pizarro, subrayando la urgencia de proteger los espacios e instituciones democráticas creadas tras la II Guerra Mundial para asegurar la paz internacional.

“Esas instituciones también están siendo desconocidas. Ustedes vieron la intervención del secretario de Estado Marco Rubio después de la sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, 'no nos importa lo que digan las Naciones Unidas', y esto tendría que ser leído con muchísima atención por todos”, ha señalado.

“Cualquier persona que defienda la democracia, que defienda la paz y que defienda la posibilidad de construir relaciones mucho más horizontales pues debe sentirse alertado por lo que está sucediendo (...) no es un delirio emocional de un presidente, sino la doctrina de una nación”, ha concluido, citando a Cepeda.