El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha calificado la jornada como un "día histórico" tras las "grandes manifestaciones" de respaldo al Gobierno en medio de una oleada de protestas por la crisis económica y el deterioro de las condiciones de vida. Según ha recalcado, estas marchas en apoyo a las autoridades "quebraron totalmente los complots de los enemigos extranjeros".
En un mensaje dirigido a "la gran nación iraní", Jamenei ha ensalzado las movilizaciones del lunes, "marcadas por una gran determinación", y ha sostenido que han supuesto un rechazo frontal a las acciones de los "enemigos", a quienes ha acusado de contar con "mercenarios internos". Estas palabras se producen en un contexto en el que Teherán denuncia la implicación de "terroristas" en los ataques y disturbios registrados durante los últimos días.
"La gran nación iraní ha subrayado su determinación e identidad frente a sus enemigos. Esto fue una advertencia a los políticos estadounidenses para que cesen sus acciones engañosas y dejen de confiar en sus traidores secuaces", ha afirmado Jamenei, antes de remarcar que "la nación iraní es fuerte, poderosa y consciente, y sabe que el enemigo siempre está presente".
Las declaraciones del líder supremo se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya amenazado con una posible intervención militar en Irán si prosigue la represión de las protestas, mientras que las autoridades iraníes han advertido de que responderán en caso de que Washington lleve a cabo un ataque contra el país.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, señaló el lunes que Teherán "no quiere guerra, pero está totalmente preparado para una" y defendió la necesidad de unas "negociaciones justas" con Estados Unidos para tratar las diferencias abiertas entre ambos. Al mismo tiempo, acusó a ciertos sectores de haber desviado las manifestaciones hacia la violencia con el objetivo de ofrecer una "excusa" a Washington para intervenir.
Araqchi subrayó igualmente que "la situación esté bajo control" por parte de las autoridades y las fuerzas de seguridad. No obstante, la organización no gubernamental HRANA, fundada en 2005 y con sede en Estados Unidos, ha elevado a más de 600 el número de fallecidos durante las protestas.