Jamenei insta a la población a mostrar “firmeza” ante los intentos “extranjeros” de restaurar la dinastía pahlaví

Jamenei llama a llenar las calles en el aniversario de la Revolución Islámica y denuncia intentos “extranjeros” de restaurar la dinastía pahlaví.

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El líder supremo de Irán, Alí Jamenei Iranian Supreme Leader'S Office / Zuma Press / Con

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El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha apelado este lunes a la ciudadanía para que salga a las calles en la antesala del aniversario de la Revolución Islámica de 1979, en un contexto que ha vinculado con los esfuerzos de las “potencias extranjeras”, en referencia a Estados Unidos, por reinstaurar la dinastía pahlaví.

“El 22 de Bahman (undécimo mes del calendario iraní equivalente al 11 de febrero del calendario gregoriano), la nación iraní logró una gran victoria. Logró salvarse a sí misma y a su país de la injerencia extranjera. Los extranjeros siempre han querido restaurar el 'statu quo' anterior a lo largo de estos años. La nación iraní se mantiene firme”, ha expresado este lunes durante un discurso televisado.

En su intervención, Jamenei ha subrayado que el “poder nacional tiene menos que ver con misiles y con aviones y más con la voluntad y la firmeza del pueblo”. “La desesperación del enemigo se logra mediante la unidad, la fuerza de pensamiento y la determinación, y la firmeza para enfrentar sus tentaciones”, ha señalado en este mensaje difundido también a través de sus redes sociales.

El dirigente iraní ha insistido en que “hay que llevar al enemigo a la desesperación” y ha defendido que “al participar en las marchas por el aniversario de la victoria de la Revolución Islámica, la nación iraní obliga a quienes codician que el Irán islámico, la República Islámica y los intereses de esta nación se retiren”.

“Las manifestaciones del aniversario de la victoria de la Revolución Islámica el 22 de Bahman no tienen parangón en el mundo. No conocemos ninguna nación que conmemore su día de la independencia o su día nacional de esta manera cada año, después de tantos años y con multitudes tan multitudinarias”, ha enfatizado, reivindicando así la magnitud de estas movilizaciones.

El hijo del derrocado sah de Irán, Reza Pahlavi, prometió a mediados de enero que regresaría a Teherán y aseguró que las protestas antigubernamentales del último mes por la mala situación económica reflejan que la población “reclama un nuevo camino” para el país.

Las autoridades de Teherán, por su parte, han sostenido que las manifestaciones derivaron en episodios violentos --el Gobierno reconoce 3.000 víctimas mortales, mientras que las ONG elevan la cifra a 6.000 fallecidos-- con el objetivo de ofrecer una “excusa” al presidente estadounidense, Donald Trump, para contemplar una posible intervención militar.

En paralelo, Irán y Estados Unidos han retomado recientemente los contactos indirectos sobre el programa nuclear de la República Islámica, en un escenario marcado por el despliegue militar que Washington mantiene en la región. Teherán ha reiterado que esta demostración de fuerza “no asusta” al país.