Las autoridades japonesas han lanzado este miércoles nuevas alertas por riesgo de avalanchas en varias zonas del oeste del país, tras confirmar hasta ahora 35 personas fallecidas y cerca de 400 heridas a causa de las intensas tormentas de nieve que golpean la región desde hace alrededor de dos semanas.
La prefectura de Niigata, en el noroeste, es la más castigada por las nevadas, seguida de Akita y Amomori. De acuerdo con el diario “The Japan Times”, muchos de los muertos se encontraban en el exterior tratando de retirar la nieve acumulada en las fachadas de sus viviendas.
Las autoridades han subrayado que el volumen de nieve continúa siendo muy elevado y sigue incrementándose en las calles de numerosas localidades del oeste. El gobernador de Aomori, Soichiro Miyashita, declaró el martes una alerta por desastre y solicitó el envío del Ejército para salvaguardar a la población ante un nivel de nieve calificado de histórico.
El temporal ha obligado al cierre de colegios y comercios en muchas de estas poblaciones, donde buena parte de los vecinos se enfrenta a serias dificultades para poder salir de sus casas.
“Pido a la población mantenerse alerta y tomar medidas para garantizar su propia seguridad, especialmente ante el riesgo de avalancha”, ha manifestado Masanao Ozaki, portavoz del Gobierno.
En respuesta a la situación, numerosos miembros de las Fuerzas Armadas se encuentran ya desplegados en las calles con el objetivo de ayudar a los residentes en las tareas de retirada de nieve y reducir al mínimo posible el número de víctimas.