Japón califica de deplorable la nueva instalación energética china en el mar de China Meridional

Japón protesta por una nueva estructura energética china en el mar de China Meridional y acusa a Pekín de ampliar unilateralmente sus actividades.

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El ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi Jinhee Lee/SOPA Images via ZUMA / DPA

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El Ministerio de Exteriores de Japón ha considerado "deplorable" que China haya iniciado la construcción de una nueva infraestructura energética en el mar de China Meridional, en un contexto de crecientes fricciones entre ambos países por sus reclamaciones marítimas sobre esta área en disputa.

"Es sumamente deplorable que China esté impulsando una ampliación unilateral en el mar de China Meridional, siendo que la Zona Económica Exclusiva y la plataforma continental en dicho mar aún no han sido delimitadas", ha señalado este lunes el Ministerio en un comunicado oficial.

El responsable de la oficina de Asia y Oceanía del Ministerio, Maasaki Kanai, ha trasladado una "enérgica protesta" al jefe adjunto de la Embajada china en Tokio, Shi Yong, al que ha instado a que China "reanude cuanto antes las negociaciones sobre la aplicación del Acuerdo de junio de 2008" relativo a la explotación conjunta de gas.

De acuerdo con la versión del Ministerio japonés, Pekín ha intensificado sus operaciones de explotación en el mar de China Meridional, levantando hasta 23 instalaciones en el lado chino de la denominada "línea de equidistancia", una frontera marítima planteada por Tokio para fijar la delimitación de las aguas en virtud del artículo 15 de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

China, sin embargo, rechaza esta "línea de equidistancia" propuesta por Japón, al sostener que su plataforma continental constituye una "prolongación natural" de su territorio hasta la fosa de Okinawa, pese a que todavía no ha definido con precisión su extensión.

La nueva controversia llega después de que el Ministerio de Exteriores chino comunicara el viernes que había cursado una protesta formal ante el Ejecutivo japonés por el tránsito de un buque militar nipón por el estrecho de Taiwán, una acción que, según Pekín, ponía "gravemente la soberanía y la seguridad de China" en riesgo y a la que se opuso "firmemente".

Las tensiones diplomáticas entre Tokio y Pekín se han intensificado desde que la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, dejara abierta la opción de desplegar fuerzas japonesas en caso de un eventual ataque chino contra Taiwán, unas palabras que provocaron el malestar del Gobierno chino, que acusó a la dirigente nipona de entrometerse en sus asuntos internos.