Japón confirma la disolución de la Iglesia de la Unificación, controvertida secta surcoreana

La Justicia japonesa ordena la disolución de la Iglesia de la Unificación por donaciones ilegales y décadas de vínculos políticos y abusos a fieles.

1 minuto

Imagen de archivo de una bandera de Japón. Rodrigo Reyes Marin/ZUMA Press W / DPA

Publicado

1 minuto

Un tribunal japonés ha confirmado la orden de disolver la Iglesia de la Unificación, una controvertida secta fundada en Corea del Sur, tras años de escándalos ligados a prácticas consideradas fraudulentas y a su conexión con el asesino confeso del ex primer ministro Shinzo Abe, quien responsabilizó al grupo de la ruina económica de su familia.

El presidente del Tribunal Superior de Tokio, Motoko Miki, ha explicado que la resolución se adopta porque la organización “sigue implicándose en solicitudes ilegales de donaciones”, algo que “acaba llevando a sus miembros y a terceras personas a la bancarrota”, de acuerdo con la agencia de noticias Kiodo. La secta, no obstante, ha anunciado que presentará un recurso ante el Tribunal Supremo.

“No se puede esperar que la iglesia tome medidas voluntarias para impedir esto”, ha afirmado el juez. Parte de los fieles y exmiembros ya han celebrado el fallo, al que vinculan con el “sufrimiento durante décadas”. “Espero que la sociedad abrace a aquella gente que ha abandonado sus creencias, como yo”, ha señalado uno de ellos.

La normativa japonesa autoriza al Gobierno a pedir a los tribunales la disolución de una entidad religiosa cuando esta “comete un acto que claramente daña el bienestar público”. “Espero que este proceso se lleve a cabo de forma pertinente y bajo la supervisión de las cortes para garantizar que se compensa a las víctimas”, ha manifestado el portavoz del Ejecutivo, Minoru Kihara.

Este grupo religioso, de marcado perfil ultraconservador, nació en Corea del Sur y ha logrado una fuerte implantación en Japón, además de seguidores en otros países. Dispone asimismo de una sede próxima a la estación de tren de Nara, escenario del asesinato de Abe.

Las pesquisas oficiales han revelado una relación de décadas entre la secta y el gobernante Partido Liberal Democrático. La Iglesia de la Unificación obtuvo su reconocimiento como organización religiosa en la década de 1960, en pleno auge del movimiento anticomunista respaldado por el abuelo de Abe y también ex primer ministro, Nobusuke Kishi.