Las Fuerzas de Autodefensa de Japón han comenzado el traslado de un lanzador de misiles hacia el sur de la isla de Kyushu, con el objetivo de preparar el despliegue de proyectiles de largo alcance en esta región, el primero de estas características en la zona.
El movimiento de este sistema de lanzamiento, con un alcance estimado de 1.000 kilómetros, hacia la isla más meridional del archipiélago dio comienzo este lunes y se prevé que concluya a lo largo del mes de marzo, de acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias japonesa Kyodo.
Con esta medida, el Ejecutivo nipón pretende dotarse de capacidad para contraatacar posiciones enemigas, lo que supone un cambio de calado en la doctrina de seguridad japonesa, hasta ahora enfocada únicamente en la autodefensa.
Según ha detallado el Gobierno de Sanae Takaichi, este nuevo lanzador estaría autorizado a iniciar un ataque en el momento en que se determine que un Estado enemigo ha atacado Japón, incluso antes de que se registren daños en su territorio.
Antes de los comicios celebrados el 8 de febrero, en los que resultó vencedora, la dirigente del Partido Liberal Democrático (PLD) impulsó y sacó adelante un presupuesto militar sin precedentes, una de las promesas clave de su campaña electoral que la llevó por primera vez a encabezar el Gobierno japonés en octubre de 2025.
Medios de comunicación japoneses han recogido el aumento del descontento entre los residentes de Kumamoto, la localidad donde se ha instalado el lanzador, que reprochan al Ministerio de Defensa no haber ofrecido explicaciones suficientes sobre el despliegue y alertan de que esta decisión podría convertir la zona en un posible objetivo militar.