El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, anunció este martes que el Gobierno prevé emplazar un nuevo sistema de defensa antiaérea en la isla de Yonaguni, el territorio nipón situado más cerca de Taiwán, con el horizonte temporal fijado en 2031, una decisión que podría avivar las preocupaciones en plena escalada de tensión entre Tokio y Pekín.
Koizumi explicó que ya han comenzado las labores preliminares para este despliegue de misiles, que abarcan el diseño y el desarrollo de la infraestructura necesaria antes de su instalación definitiva en la zona. No obstante, matizó que los plazos "podrían cambiar", de acuerdo con la información publicada por el diario The Japan Times.
En esta línea, detalló que las distintas fases del proyecto se irán comunicando a la ciudadanía conforme avance la planificación, y precisó que los proyectiles previstos serán misiles tierra-aire con un alcance tipo 3. Asimismo, confirmó que el sistema se ubicará en el campamento militar de Yonaguni.
El anuncio de este programa, que Koizumi ya había adelantado en noviembre durante una visita oficial a la isla, llega en un contexto de deterioro continuado de las relaciones con China, especialmente tras las declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, a finales de 2025, cuando señaló que Tokio podría intervenir militarmente si China atacara Taiwán --territorio que Pekín considera una provincia propia--.
Según las autoridades japonesas, el despliegue responde al aumento de la actividad militar china en la región, donde el pasado mes de diciembre se llevaron a cabo maniobras militares a gran escala. Durante dichos ejercicios, varios cazas chinos se aproximaron a la isla de Yonaguni.
El titular de Defensa insistió en que este refuerzo defensivo "reducir las posibilidades de que se produzca un ataque contra el territorio japonés". "La idea de que aumentará las tensiones a nivel regional no es adecuada", remarcó.
Por su parte, Pekín ha criticado de forma reiterada que los planes de Tokio para situar misiles en las inmediaciones de Taiwán constituyen un intento de "provocar una confrontación". Las fricciones entre ambos países se han intensificado desde la llegada de Takaichi al cargo.