La eléctrica japonesa Tokyo Electric Power Company (TEPCO) ha comunicado este miércoles la reactivación de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, considerada la más grande del planeta y la primera instalación de la compañía que vuelve a operar desde el desastre nuclear de Fukushima en 2011, ocurrido hace casi quince años.
Con la vuelta a la actividad de la planta, la empresa ha subrayado que se han reforzado los sistemas de control y las medidas de seguridad en su principal reactor nuclear, que será “supervisado con atención” mientras la compañía intenta recuperarse del fuerte impacto causado por el terremoto y el posterior tsunami.
El reactor que ha retomado las operaciones es el número 6, situado en el complejo de Kashiwazaki-Kariwa, en la prefectura de Niigata, al noroeste de Tokio, capital de Japón. Este complejo forma parte de la mayor central nuclear del mundo.
La nueva primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, defiende el impulso de la energía nuclear como vía para abaratar el coste de la electricidad, pese a que una parte importante de la población japonesa mantiene muy presentes las imágenes del tsunami de 2011, que arrasó la costa e hizo fallar los sistemas de seguridad de la central nuclear de Fukushima.
Aquel potente seísmo, de magnitud 9 en la escala de Richter, y el devastador tsunami posterior causaron cerca de 18.000 muertos. A diferencia de lo ocurrido en Chernóbil, las partículas liberadas en Fukushima se vertieron sobre todo al mar y no a la atmósfera, lo que convirtió al sector pesquero en uno de los grandes damnificados de la tragedia en términos económicos y de empleo.