Las autoridades de Japón han mostrado este lunes su disposición a entablar contactos con Irán con el objetivo de contribuir al fin de la inestabilidad en el estrecho de Ormuz y favorecer la restauración de la paz en Oriente Próximo. La iniciativa llega cuando el conflicto entra en su sexta semana y la tensión se dispara tras el ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, que ha amenazado con ataques masivos si no se cierra un acuerdo este martes por la tarde, hora de la costa este de Estados Unidos.
“Estamos preparando diálogos a nivel de líderes en el momento adecuado”, ha señalado la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, durante la sesión de un comité del Parlamento nipón, en respuesta a una pregunta sobre el papel de Tokio ante la guerra en Irán y su enorme repercusión sobre el suministro energético del país.
Sin precisar con qué mandatarios estaría dispuesta a mantener estos contactos, Takaichi ha reiterado que Japón “hará todo el esfuerzo posible para restablecer la paz”.
Japón figura entre los países más afectados por la inestabilidad en el paso de Ormuz, ya que el 90% de sus compras de petróleo crudo procede de esta región. En este marco, Washington ha presionado al país asiático para que se sume a los esfuerzos destinados a reabrir el estrecho a través de una operación naval que, en cualquier caso, ha quedado en suspenso ante la escasez de respaldo internacional.