El Departamento de Justicia de Estados Unidos comunicó este domingo que ha iniciado una investigación sobre la irrupción, horas antes, en una ceremonia religiosa celebrada en St. Paul, en el estado de Minnesota. Un grupo de manifestantes interrumpió el acto para protestar contra un pastor que figura como demandado en una acción colectiva por las supuestas tácticas agresivas empleadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La protesta se desencadenó después de que los concentrados descubrieran que el director interino de la oficina local de ICE en St. Paul, David Easterwood, oficiaba como pastor en una iglesia situada en la más pequeña de las ciudades gemelas de Minnesota. “Este hombre es un lobo con piel de oveja, haciéndose pasar por pastor”, ha denunciado la abogada, activista y reverenda local Nekima Levy Armstrong, en declaraciones recogidas por el diario 'Minnesota Star Tribune'.
Tras estos hechos, la fiscal general adjunta del Departamento de Justicia para Derechos Civiles, Harmeet Dhillon, anunció en redes sociales la apertura de una investigación sobre la protesta, a la que calificó de “antiamericana e indignante”.
“La División de Derechos Civiles está investigando las posibles infracciones de la Ley federal FACE (la ley de libertad de acceso a las entradas de las clínicas y a los lugares de culto religioso) cometidas por estas personas que han profanado un lugar de culto e interferido con los fieles cristianos”, ha subrayado Dhillon en redes sociales, antes de aludir en otras publicaciones a pesquisas por “violaciones potenciales de la ley federal” y asegurar que el “FBI ha sido activado también”.
Por otro lado, la fiscal general, Pam Bondi, ha indicado en X que ha mantenido una conversación con el pastor de Minnesota cuya iglesia fue atacada, y ha sostenido que “los ataques contra las fuerzas del orden y la intimidación de los cristianos se están combatiendo con todo el rigor de la ley federal”.
“Si los líderes estatales se niegan a actuar responsablemente para prevenir la anarquía, este Departamento de Justicia seguirá movilizado para procesar los delitos federales y garantizar que prevalezca el estado de derecho”, ha remarcado Bondi, en el contexto del pulso entre la Administración Trump y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, entre otros cargos estatales, por el despliegue de fuerzas antiinmigración en este estado del norte del país.