El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha comunicado este miércoles que reforzará la oficina de la Fiscalía federal en Minesota con la incorporación de nuevos fiscales, dentro de las pesquisas abiertas por los múltiples casos de fraude que afectan al estado.
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, ha indicado en una nota difundida por la cadena NBC News que el Departamento de Justicia “está listo para desplegarse en cualquier otro estado” donde haya “esquemas de fraude similares” que estén “robando dinero a los contribuyentes estadounidenses”.
Las autoridades de Minesota iniciaron en 2021 una amplia investigación sobre una supuesta red de fraudes, muchos de ellos relacionados con la diáspora somalí asentada en el estado, mediante la cual cientos de personas se habrían enriquecido creando empresas que facturaban a agencias federales millones de dólares por servicios sociales que en realidad nunca se prestaron.
El fiscal federal Joe Thomspon estimó que el volumen total de fondos federales desviados podría superar los 9.000 millones de dólares (7.700 millones de euros). Entre los programas afectados figurarían la distribución de alimentos en centros escolares, la atención a menores con autismo o la asistencia sanitaria a beneficiarios vulnerables de Medicaid, entre otros.
La trama adquirió mayor notoriedad después de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, difundiera un vídeo de YouTube publicado por un conocido influencer ultraconservador, en el que se denunciaba que una decena de guarderías de Minesota permanecían vacías y no ofrecían ningún servicio, mientras sus propietarios se quedaban con el dinero de los contribuyentes.
El gobernador de Minesota, Tim Walz, se ha visto sometido a una intensa presión política y mediática por la forma en que ha gestionado los distintos episodios de fraude en el estado. En este contexto, anunció el lunes que renunciaba a presentarse de nuevo a la reelección.
Paralelamente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos analiza si parte del dinero público procedente de Minesota pudo terminar en manos del grupo terrorista Al Shabaab, en un momento en que crecen las críticas desde el Partido Demócrata por el aumento de los discursos de odio y las presiones contra la comunidad somalí.
El presidente, Donald Trump, ha utilizado los escándalos de fraude atribuidos a miembros de la comunidad somalí en Minesota para apuntalar su discurso antimigración. “Es causado por personas que entraron en nuestro país ilegalmente desde Somalia”, afirmó en Truth Social.
Disparo mortal de un agente del ICE en Minneapolis
En este mismo clima de tensión, el Departamento de Seguridad Nacional ha comunicado que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) mató a tiros a una mujer en Minneapolis durante unas protestas desencadenadas por las operaciones antimigratorias de la Administración Trump en el estado.
“Un oficial de ICE, temiendo por su vida, la vida de sus compañeros agentes del orden y la seguridad del público, realizó tiros defensivos (...) El presunto agresor fue atropellado y falleció”, ha explicado el Departamento en redes sociales.
Según la versión oficial, la mujer supuestamente “utilizó su vehículo como arma” e intentó arrollar a los agentes “en un intento de matarles”, calificando el suceso como “terrorismo doméstico”. “Esto es consecuencia directa de los constantes ataques y la demonización de nuestros oficiales por parte de políticos que alimentan y alientan ataques desenfrenados contra nuestras fuerzas del orden”, ha añadido el organismo.
La Administración Trump ha enviado 2.000 agentes del ICE en las últimas horas al estado. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, ha criticado con dureza este despliegue, asegurando que la presencia de los agentes “está causando caos”. “Exigimos que abandonen la ciudad de inmediato. Nos mantenemos firmes en el apoyo a nuestras comunidades de inmigrantes y refugiados”, ha manifestado.