Justicia de EE.UU. imputa a un exasesor de Fauci por ocultar datos sobre el origen de la COVID-19

EE.UU. acusa a un exasesor de Fauci de conspirar, destruir documentos y aceptar sobornos para encubrir datos sobre el origen de la COVID-19.

2 minutos

Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas IVY CEBALLO / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

Publicado

2 minutos

David Morens, principal asesor del exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas Anthony Fauci, ha sido acusado de conspiración y de destrucción o alteración de documentos por, supuestamente, encubrir información y manipular registros oficiales vinculados al origen de la COVID-19.

Según el Departamento de Justicia, Morens, de 78 años y residente en Chester, en el estado de Maryland, junto a varios colaboradores, recurrió a cuentas de correo electrónico privadas para tratar asuntos oficiales, con la intención de esquivar las solicitudes de información amparadas por la Ley de Libertad de Información (FOIA).

De acuerdo con la acusación, esta actuación buscaba proteger unas subvenciones concedidas a una compañía —no identificada formalmente en el escrito, aunque medios estadounidenses apuntan a EcoHealth Alliance, dirigida por Peter Daszak— que mantenía colaboración con el Instituto de Virología de Wuhan.

Los fiscales sostienen que los implicados pretendían así frenar la expansión de la versión de que el virus pudo haber salido de un laboratorio, después de que los Institutos Nacionales de Salud suspendieran la ayuda económica durante el primer mandato del presidente Donald Trump.

Posteriormente, la Administración de Joe Biden reactivó de forma parcial la financiación, pero los fondos quedaron de nuevo congelados en mayo de 2024, tras estallar un nuevo escándalo al acusarse a la empresa de no controlar si los virus modificados superaban determinados niveles de peligrosidad. La mayor parte de los trabajos científicos financiados con esa subvención concreta se llevaron a cabo en los años inmediatamente anteriores a la pandemia.

La acusación también sostiene que Morens aceptó sobornos, entre ellos botellas de vino y promesas de comidas en restaurantes de alto nivel en París o Nueva York, a cambio de elaborar opiniones científicas que respaldasen el origen “natural” del virus de la COVID-19.

“Morens y sus cómplices ocultaron deliberadamente información y falsificaron registros en un esfuerzo por suprimir teorías alternativas sobre los orígenes de la COVID-19”, ha señalado el fiscal general interino, Todd Blanche, en un comunicado.

Blanche ha recalcado igualmente que “los funcionarios tienen el deber de proporcionar datos”, así como “consejos honestos y bien fundamentados al servicio del interés público”, pero “no para promover sus propias agendas personales o ideológicas”.

Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, ha afirmado que Morens “no solo ocultó de forma ilegal, presuntamente, sus comunicaciones, sino que recibió sobornos por ello”. “Eludir los protocolos de registro con la intención de evitar la transparencia es algo que el FBI no tolerará”, ha argüido.

El expresidente Trump ha utilizado reiteradamente la expresión “virus de China” para referirse a la COVID-19 y ha apoyado la teoría conspirativa de que se originó en un laboratorio en Wuhan. En abril de 2025 modificó la página web creada para difundir información sobre vacunas durante el mandato de Biden para explicar “El verdadero origen de la COVID-19”.