La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha convocado para este jueves, 5 de marzo, otra reunión extraordinaria de los ministros de Exteriores de los Veintisiete, con el objetivo de analizar el agravamiento de la crisis en Oriente Próximo tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
La jefa de la diplomacia europea lo ha confirmado en una rueda de prensa en Varsovia (Polonia), donde ha precisado que, apenas cinco días después de la última cita, este jueves volverá a encabezar un Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de la UE, que de nuevo se celebrará por videoconferencia.
Intercambio informal sobre la situación en Irán
Según ha informado el Consejo de la UE en un comunicado, los ministros de Asuntos Exteriores mantendrán un intercambio informal sobre la situación en Irán y en Oriente Próximo en general “a la luz de los últimos acontecimientos sobre el terreno”, a partir de las 11.00 horas del 5 de marzo.
Junto a Kallas y a los responsables de Exteriores de los Estados miembro de la UE participará también el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jassim Mohammed Al-Budaiwi, representante del organismo encargado de reforzar la integración económica y la coordinación en materia de seguridad entre los seis países que lo integran: Arabia Saudí, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
"Máxima contención"
El pasado domingo, la Alta Representante ya reunió de forma extraordinaria a los ministros de Exteriores de la UE tras los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán. Al término de ese encuentro, los Veintisiete difundieron un mensaje en el que llamaban a ejercer la “máxima contención” ante la escalada bélica.
“Pedimos la máxima contención, proteger a los civiles y respeto absoluto al derecho internacional, incluidos los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional Humanitario. Oriente Próximo tiene mucho que perder en una guerra abierta”, subrayaron al concluir el CAE.
En esa declaración, los jefes de la diplomacia europea también condenaron los ataques de Irán contra países vecinos, que tildaron de “inexcusables”, y reiteraron su “solidaridad con el pueblo iraní y su apoyo contundente a sus aspiraciones fundamentales” para un futuro en el que “sus derechos humanos universales y libertades fundamentales sean plenamente respetados”.