La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, ha descrito el alto el fuego de dos semanas alcanzado en la madrugada de este miércoles entre Estados Unidos e Irán como “un paso atrás desde el borde” del precipicio y una ocasión “muy necesaria” para la diplomacia, para “detener los misiles” y para retomar el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
“El acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán supone un paso atrás desde el borde del precipicio tras semanas de escalada. Abre una oportunidad muy necesaria para rebajar las amenazas, detener los misiles, reanudar el transporte marítimo y crear espacio para la diplomacia de cara a un acuerdo duradero”, ha señalado la dirigente estonia en un mensaje difundido en redes sociales.
Tras insistir en que el estrecho de Ormuz, principal corredor marítimo para el envío de crudo y gas a escala mundial, “debe volver a estar abierto al tránsito”, la máxima responsable de la diplomacia comunitaria ha ofrecido el respaldo de la Unión Europea a las gestiones diplomáticas que se abren tras el pacto inicial entre Washington y Teherán.
Kallas ha explicado que mantiene contactos tanto con los socios de la UE en la zona como con el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, a quien ha expresado su agradecimiento por haber contribuido a hacer posible el alto el fuego. “La puerta a la mediación debe seguir abierta, ya que las causas profundas del conflicto siguen sin resolverse”, ha remachado.
También la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reaccionado al entendimiento entre Estados Unidos e Irán, celebrando el alto el fuego por aportar “una deseada desescalada” en la región y agradeciendo igualmente a Pakistán su papel mediador.
“Ahora es crucial que las negociaciones para una solución duradera a este conflicto continúen. Continuaremos coordinando con nuestros socios a este fin”, ha manifestado en otro mensaje en redes sociales la política conservadora alemana.
Un alto el fuego de dos semanas en el estrecho de Ormuz
Las palabras de Kallas y Von der Leyen llegan pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que había decidido “suspender los ataques” contra Irán durante un periodo de dos semanas. A renglón seguido, Teherán ha recalcado que durante ese tiempo se permitirá un paso “seguro” por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque “mediante la coordinación” con las Fuerzas Armadas iraníes.
Más tarde, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha asegurado que el compromiso por el que Washington acepta suspender sus ataques contra Irán durante dos semanas se extiende a “sus aliados” y constituye un “alto el fuego inmediato en todo el territorio, incluido Líbano y otros lugares”, aunque el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha negado que el acuerdo afecte a las operaciones israelíes en suelo libanés.
Ya el martes, la Unión Europea había apelado a la vía diplomática como única “solución” para rebajar la tensión en Oriente Próximo, al tiempo que rechazaba “toda amenaza” de ataque contra infraestructuras civiles, en referencia al ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, a Irán para que reabriera el tránsito en el estrecho de Ormuz.
“Siempre hemos afirmado que la diplomacia es la solución y rechazamos rotundamente cualquier amenaza, también las de ataques contra infraestructuras civiles críticas”, afirmó en rueda de prensa en Bruselas la portavoz del Servicio de Acción Exterior de la UE, Anitta Hipper, al ser cuestionada sobre si el bloque respalda la estrategia de Estados Unidos en la región.