La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha defendido que la ampliación del bloque europeo es “una decisión geopolítica” y ha manifestado su aspiración de que en 2030 nuevos Estados se sumen a la Unión para que Europa sea “más segura, más fuertes y estable”.
La responsable de la diplomacia europea ha intervenido este miércoles en una conferencia sobre la ampliación celebrada en el Parlamento Europeo, donde ha mencionado a Georgia como ejemplo de lo que sucede “cuando Rusia triunfa” y un país queda “en la zona gris, expuesto a la coerción y al retroceso democrático”.
En su discurso, Kallas ha recalcado que la ampliación ha regresado “en el centro de la agenda geopolítica europea” en una coyuntura en la que “las decisiones realmente importan”, no solo en materia de seguridad o poder, sino también respecto a “qué tipo de Europa y de mundo” se pretende configurar.
La jefa de la diplomacia comunitaria ha remarcado que la ampliación “no es solo algo que hacemos por otros, sino por nosotros mismos”, subrayando que históricamente ha servido para consolidar la estabilidad democrática y la seguridad en el continente, desde la entrada de los países del sur de Europa en los años 80 hasta la adhesión de los Estados de Europa Central y del Este tras el derrumbe del bloque soviético.
Según ha defendido, este proceso ha permitido que Europa sea “más segura, más fuerte y más estable”, al ampliar el espacio de paz y democracia, reducir las “zonas grises” y frenar la capacidad de injerencia de actores externos.
En el escenario actual, marcado por la invasión rusa de Ucrania, Kallas ha avisado de que la ampliación no puede concebirse como un trámite meramente técnico, sino como “una respuesta estratégica” frente a desafíos como los ataques híbridos, la desinformación o la presión en las fronteras de la Unión.
Por este motivo, ha explicado que la UE ya está impulsando reformas internas para asegurarse de que una Unión con más miembros pueda seguir actuando “de forma rápida y eficaz”, al tiempo que ha llamado a sostener el respaldo ciudadano y la determinación política para seguir avanzando.
Al mismo tiempo, ha advertido de que la “ventana de oportunidad” para la ampliación, reabierta tras años de parálisis, podría volver a cerrarse, por lo que ha instado a “aprovechar este momento” con el objetivo de hacer posible la entrada de nuevos socios antes de 2030.
En la actualidad, la Unión Europea mantiene conversaciones de adhesión con Serbia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Albania y Montenegro, siendo estos dos últimos los expedientes más adelantados en sus negociaciones con Bruselas. Asimismo, hay procesos abiertos con Ucrania, Moldavia y Turquía, aunque en este último caso el diálogo con el Ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan permanece congelado.