La omnipresente figura del presidente de los EEUU, Donald Trump, tiende a opacar a nivel internacional a otros nombres claves dentro de su administración encargados de ejecutar las políticas del líder republicano con mano de hierro. Tal es el caso del de Kristi Noem (30 de noviembre de 1971), una de las figuras más relevantes de la política conservadora de Estados Unidos y, desde enero de 2025, Secretaria de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security, DHS).
Tras el incidente de este miértcoles 7 de enero en Minneapolis, en el que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó y mató a Renee Nicole Good, una mujer estadounidense de 37 años de la citada ciudad durante una operación masiva de control migratorio desplegada por la administración federal, la Secretaria del DHS —departamento que supervisa a ICE y la operación federal— ha respaldado públicamente la actuación del agente y la operación defendiendo que actuó en defensa propia alegando que la fallecida “acosaba” y obstruía a los agentes e intentó usar su vehículo como arma, llegando a calificar la acción de la víctima como un acto de “terrorismo doméstico” ante el que el miembro del ICE respondió como ante cualquier amenaza.
Aunque la versión oficial ha sido contradicha por testigos, vídeos y autoridades locales, que señalan que el coche conducido por Good trataba de alejarse y que no había indicios claros de ataque con el mismo, Noem se ha mostrado inflexible en su apoyo a la actuación de los agentes federales y, con ello, ha focalizado en su figura buena parte de la indignación generada por la muerte de Good, que han derivado en protestas en Minneapolis y en la exigencia por parte de las autoridades locales de la salida de la ciudad de los agentes que han desplegado una fuerte operación contra inmigración irregular.
Raíces conservadoras y trayectoria política
Miembro destacado del Partido Republicano, la carrera de Kristi Lynn Arnold Noem ha abarcado décadas de servicio público desde la política estatal en Dakota del Sur hasta la llamada de Trump para un cargo central en la administración federal.
Crecida en una granja y rancho familiar, adquirió allí los valores asociados al conservadurismo rural —autonomía, propiedad privada y tradición— que han marcado su estilo político. Su carrera comenzó en 2007 en la Cámara estatal de Dakota del Sur. Tras años en la política local, fue elegida en 2010 para la Cámara de Representantes de EEUU, donde ejerció hasta 2019, defendiendo posiciones tradicionales del Partido Republicano sobre gasto público limitado, apoyo al sector agrícola y derechos constitucionales.
En 2018, Noem se convirtió en la primera mujer gobernadora de Dakota del Sur, donde consolidó su perfil dentro del movimiento conservador nacional.
Durante su trayectoria, Noem ha defendido consistentemente posturas alineadas con la derecha del Partido Republicano:
-
Derechos de armas: Apoyo decidido a la Segunda Enmienda, ampliando derechos de portación y limitando regulaciones estatales y federales.
-
Aborto: Fue una abanderada de restricciones más estrictas al aborto, respaldando leyes estatales que limitan fuertemente la interrupción voluntaria del embarazo tras la anulación de Roe v. Wade.
-
Migración y control fronterizo: Su enfoque ha sido firmemente restrictivo, enfatizando políticas para reducir la inmigración irregular y fortalecer el control de fronteras, consonante con la agenda de Trump.
-
Resistencia a mandatos sanitarios: Durante la pandemia de COVID-19, se opuso a mandatos estatales como el uso obligatorio de mascarillas y promovió la reapertura económica, apelando a la libertad individual.
Este conjunto de posiciones consolidó su reputación como figura del ala conservadora más ortodoxa del Partido Republicano, con fuerte apoyo entre votantes rurales y tradicionales.
Secretaria de Seguridad Nacional: poder e influencia
La confirmación de Noem como Secretary of Homeland Security el 25 de enero de 2025 fue un hito político: el Senado estadounidense la ratificó por 59 votos a favor frente a 34 en contra, reflejando el apoyo de una mayoría conservadora.
El DHS es uno de los departamentos más grandes del Ejecutivo, con responsabilidades que van desde el control de fronteras y la inmigración hasta la protección de infraestructuras críticas, ciberseguridad y respuesta ante desastres naturales.
Bajo su liderazgo, el enfoque de la agencia se ha orientado hacia:
-
Reversión de políticas migratorias de administraciones previas, incluyendo la terminación de ciertos estatus de protección temporal y ajustes en programas humanitarios —una decisión que llevó a un caso ante la Corte Suprema en 2025 sobre la cancelación del TPS para venezolanos.
-
Operativos de deportación de inmigrantes irregulares en el marco de la agenda de Trump para reforzar fronteras y expulsar a quienes ingresan sin autorización.
-
Presión ideológica interna en agencias dependientes del DHS, con controversias sobre recortes presupuestarios y reestructuraciones en entidades como FEMA —un aspecto que ha atraído críticas de empleados y expertos por posibles impactos en la capacidad de respuesta ante emergencias.
Figura polarizadora
La combinación de sus posiciones ideológicas firmes, su estilo combativo en temas de inmigración y seguridad y su papel en una de las carteras más sensibles del gobierno hacen de Noem una figura central en la geopolítica interna estadounidense y en el debate sobre seguridad nacional y derechos civiles.
Su perfil ha generado tanto elogios entre sectores conservadores por su lealtad a las políticas de Trump y su firmeza en temas fronterizos como críticas entre defensores de derechos humanos y opositores políticos por el enfoque duro en migración y reorganizaciones dentro de agencias clave.