Kuwait ha anunciado este jueves que dos de sus principales refinerías, Mina al Ahmadi y Mina Abdulá, han sido alcanzadas por ataques con drones que han provocado incendios en ambas instalaciones. Estos sucesos se producen en medio de la escalada de represalias de Irán contra infraestructuras energéticas de varios países del Golfo, después del ataque registrado el miércoles en el yacimiento de gas de Pars South, un importante campo compartido con Qatar.
Según detalló la compañía estatal Kuwait Petroleum Corporation (KPC), los equipos de emergencia consiguieron sofocar las llamas originadas en "ciertas unidades operativas" de las refinerías "tras ataques con drones que tuvieron como objetivo ambas instalaciones a primera hora de este jueves".
La empresa ha precisado que los incidentes no han dejado víctimas, subrayando el "alto nivel de profesionalidad" y "los más altos estándares" aplicados en materia de seguridad durante la gestión de la crisis desencadenada por los ataques.
En un comunicado difundido en redes sociales, la petrolera estatal ha añadido que "KPC reafirmó su compromiso de garantizar la seguridad de su personal y la integridad de sus operaciones, señalando que se siguen tomando todas las medidas necesarias para mantener operaciones seguras y estables en todas sus instalaciones".
El bombardeo israelí del miércoles contra el campo gasístico de South Pars ha marcado un nuevo punto de inflexión en el conflicto regional, al desencadenar la respuesta de Teherán contra objetivos energéticos en diversos países vecinos, entre ellos una planta de gas natural licuado en Qatar.