La muerte del ayatolá Alí Jamenei en los bombardeos lanzados en el marco de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desatado una grave crisis de liderazgo en la República Islámica. En este escenario, la Asamblea de Expertos pasa a ocupar un lugar central, al ser el órgano encargado de escoger al sucesor del histórico dirigente iraní, en el poder desde 1989.
Jamenei, de 86 años en el momento de su fallecimiento, fue el segundo líder supremo del país tras la Revolución Islámica de 1979, que llevó al poder al ayatolá Ruholá Jomeini. Diez años después, y tras la muerte de Jomeini, Jamenei asumió el puesto, consolidándose como figura clave tanto en la estructura política como en la jerarquía religiosa de Irán.
Quiniela de herederos: Mojtaba Jamenei y Ebrahim Raisi
El líder supremo tiene la última palabra en política exterior, estrategia militar y asuntos internos. Su autoridad se ve reforzada por el peso de la Guardia Revolucionaria, lo que convierte el asesinato de Jamenei en un duro golpe para el entramado de poder iraní. No obstante, desde hace años el régimen venía preparando su sucesión debido a la avanzada edad del ayatolá.
En este contexto, se barajaban dos nombres como posibles herederos: su hijo, Mojtaba Jamenei, y el expresidente Ebrahim Raisi —fallecido en mayo de 2024 en un accidente de helicóptero—, quienes eran considerados los aspirantes con más opciones de ocupar el puesto.
¿Quién se encarga de nombrar al sucesor?
La Asamblea de Expertos, órgano con funciones deliberativas y responsable de nombrar, vigilar y, en su caso, destituir al líder supremo, está compuesta por 88 clérigos. Estos deben ser aprobados por el Consejo de Guardianes, cuyos integrantes son designados directa o indirectamente por el propio líder supremo, lo que ilustra la enorme influencia de esta figura en el entramado institucional del país.
Los miembros de la Asamblea de Expertos son elegidos por sufragio popular para mandatos de ocho años, tras un proceso de filtrado y veto por parte del Consejo de Guardianes. Este órgano se reúne al menos dos veces cada seis meses para supervisar el desempeño del líder supremo y evaluar si mantiene plenas capacidades físicas y mentales.
El propio Jamenei formó parte de la Asamblea de Expertos entre 1983 y 1989, fecha en la que fue designado líder supremo. Según diversas versiones, Jomeini habría tenido un papel determinante en esta elección, en un contexto marcado por sus tensiones con su entonces 'número dos', Hosein Alí Montazeri, crítico con la oleada de ejecuciones de miles de presos políticos en 1988.
¿Qué dice la Constitución?
Con la muerte de Jamenei, se activa de forma automática el mecanismo constitucional para llenar el vacío de poder, tal y como recoge el artículo 111 de la Carta Magna iraní. Por ello, la Asamblea de Expertos ha intensificado sus contactos para decidir quién será el nuevo líder supremo.
El artículo 111 establece que, "en caso de muerte, dimisión o cese del líder, los expertos deberán dar pasos lo antes posible para nombrar a un nuevo líder", periodo durante el cual se formará un consejo temporal que asumirá sus atribuciones hasta que se elija al sucesor, un mecanismo que ya está en marcha.
Este consejo provisional está integrado actualmente por:
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Masud Pezeshkian, presidente de Irán y reformista.
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Gholamhosein Mohseni Ejei, jefe del Poder Judicial.
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Alireza Arafi, miembro del Consejo de Guardianes.
El artículo 111 detalla que este órgano "asumirá de forma interina todas las funciones del líder". Esta previsión cobra especial relevancia en el contexto actual, con Estados Unidos e Israel manteniendo sus ataques.
El Ejército israelí afirmó haber atacado el edificio de la Asamblea de Expertos y ha amenazado con asesinar a cualquier figura que suceda a Jamenei. Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, “cualquier líder designado por el régimen terrorista iraní [...] será un objetivo inequívoco para ser eliminado”.
El artículo constitucional contempla además la destitución del líder supremo si se considera que es "incapaz de cumplir sus funciones constitucionales" o si "no posee algunas de las cualificaciones iniciales", situación que no se ha producido en los liderazgos anteriores.
¿Quién está al frente de Irán?
En consecuencia, este consejo interino dirige ahora la política iraní en un momento de máxima tensión, en plena ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel, lanzada mientras Washington y Teherán mantenían negociaciones para un nuevo pacto nuclear.
La sucesión, ¿qué nombres se barajan?
Pezeshkian, político reformista, llegó a la Presidencia tras la muerte en 2024 de Raisi y es visto como un dirigente moderado, en contraste con Ejei, representante del ala dura y señalado por su papel en la represión de protestas.
Arafi, vicepresidente de la Asamblea de Expertos, es considerado un clérigo de línea dura y figura entre los posibles aspirantes a suceder a Jamenei. A nivel internacional, es conocido por su encuentro en mayo de 2022 con el fallecido Papa Francisco. Junto a Arafi, uno de los nombres más repetidos es Mojtaba Jamenei, con respaldo de sectores de la Guardia Revolucionaria, sobre quien también planean especulaciones de inclusión en la lista de objetivos de Israel.
Otros candidatos incluyen al expresidente Hasán Rohani y al exjefe del Poder Judicial Sadeq Lariyani. La Asamblea de Expertos no ha confirmado los nombres de su lista principal.
La Constitución iraní (artículos 5, 107 y 109) establece que el liderazgo de la ummah debe recaer en un clérigo justo, pío y erudito, con perspicacia política y social, prudencia, valor, capacidades administrativas y dotes de liderazgo, además de estar versado en regulaciones islámicas y gozar de popularidad.
En caso de múltiples candidatos con estas cualificaciones, se prioriza la mejor perspicacia jurídica y política, proceso decisivo para la orientación futura de Irán en Oriente Próximo.