La Asamblea General de Naciones Unidas ha dado luz verde a una resolución en la que reitera su “firme compromiso con la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Ucrania”, abarcando también sus aguas territoriales, y en la que reclama “un alto el fuego inmediato, total e incondicional” coincidiendo con el cuarto aniversario del inicio de la guerra, el 24 de febrero de 2022.
El documento, aprobado este martes con 107 votos favorables, 51 abstenciones y 12 votos en contra –entre ellos el de Rusia–, reclama una paz “amplia, justa y duradera” basada en el Derecho Internacional y en la Carta de Naciones Unidas.
La resolución recuerda que la invasión rusa a gran escala de Ucrania “ha persistido durante cuatro años y sigue teniendo consecuencias duraderas para Ucrania y para la estabilidad tanto regional como mundial”, y muestra su “profunda preocupación” por los ataques rusos continuados y cada vez más intensos contra la población civil y contra infraestructuras civiles y energéticas ucranianas.
El texto, que subraya el “grave deterioro de la situación humanitaria” en el territorio ucraniano, valora y “acoge con beneplácito los esfuerzos” impulsados por países occidentales, entre ellos Estados Unidos y los Estados europeos, para lograr el cese de las hostilidades.
Finalmente, la Asamblea General insta a la liberación de la totalidad de los prisioneros de guerra; a la excarcelación de “todas las personas detenidas ilegalmente”, y al retorno de todos los civiles trasladados o deportados por la fuerza, incluidos los menores, como “medida de fomento de la confianza” entre las partes enfrentadas.