La Cámara de Representantes da luz verde a la reforma electoral impulsada por Trump y remite el texto al Senado

La Cámara de Representantes aprueba por la mínima la Ley SAVE impulsada por Trump, que endurece el registro y el voto, y la envía a un Senado muy dividido.

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El líder de los demócratas en la Cámara de Representantes de EEUU, Hakeem Jeffries Europa Press/Contacto/Michael Brochstein

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La Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlada por los republicanos, ha dado este miércoles su visto bueno al proyecto de reforma electoral promovido por el partido del presidente Donald Trump, que plantea imponer nuevos requisitos para que los ciudadanos puedan inscribirse y ejercer el derecho al voto.

La conocida como Ley Salvaguardar la Elegibilidad del Votante Estadounidense (“SAVE America”) ha sido aprobada en la Cámara Baja por un estrecho margen de 218 a 213 votos, con el demócrata texano Henry Cueller como único miembro de su formación que se ha alineado con los republicanos.

El texto pasa ahora al Senado, donde deberá superar una nueva votación para convertirse en ley. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, ha defendido estos días la iniciativa como “una legislación de sentido común para garantizar que los ciudadanos estadounidenses decidan las elecciones estadounidenses: es así de simple”.

Sin embargo, los republicanos solo disponen de 53 escaños en el Senado, una cifra insuficiente para alcanzar el umbral de 60 votos exigido, por lo que el proyecto tiene escasas opciones de prosperar. Este escenario podría haberse evitado con la supresión del filibusterismo —que obliga a reunir una mayoría cualificada de 60 senadores—, una medida respaldada en el pasado por Trump pero que genera divisiones internas en el Partido Republicano.

La ley “Salvar Estados Unidos” obliga a los votantes a presentar documentación “en persona” que acredite su ciudadanía estadounidense, como un pasaporte o un certificado de nacimiento, para poder registrarse en el censo de las elecciones federales.

Además, impone la obligación de mostrar una identificación con fotografía en el momento de emitir el voto en las urnas e incorpora nuevas exigencias para el sufragio por correo, entre ellas la entrega de una copia de un documento de identidad válido tanto al solicitar como al remitir la papeleta.

El Partido Demócrata ha rechazado frontalmente la propuesta, al considerar que su objetivo real es restringir el acceso a las urnas de ciudadanos estadounidenses, recordando que el voto de extranjeros sin nacionalidad ya está prohibido y es extremadamente infrecuente. Subrayan también que la normativa vigente contempla penas para quienes falseen bajo juramento su condición de ciudadanos.

“Este es un intento desesperado de los republicanos por distraer. La llamada Ley SAVE no se trata de la identificación de votantes, sino de la supresión del voto. Y no tienen ninguna credibilidad en este asunto”, ha afirmado el congresista demócrata Hakeem Jeffries, en declaraciones recogidas por la cadena NBC News.