La Casa Blanca prohíbe a sus empleados lucrarse apostando sobre la guerra de Irán

La Casa Blanca veta a sus empleados apostar o invertir sobre la guerra de Irán usando información privilegiada y crecen las dudas por posibles conflictos de intereses.

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Logotipo de Polymarket ante un perfil de Donald Trump  Europa Press/Contacto/Davide Bonaldo

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La Casa Blanca ha distribuido recientemente un memorando interno entre su plantilla en el que recalca que está totalmente vetada cualquier participación en aplicaciones de apuestas o en mercados financieros que permitan ganar dinero aprovechando el desarrollo de la guerra de Irán mediante el uso de información privilegiada obtenida por su trabajo.

El texto, emitido por la Oficina de Gestión Presupuestaria y fechado el 24 de marzo, entra de lleno en una controversia que lleva meses persiguiendo a la Administración Trump, hasta ahora centrada en las redes sociales y vinculada a la plataforma Polymarket. Esta firma, que cuenta entre sus inversores con Donald Trump Jr. y su empresa 1789 Capital, ha visto cómo algunos usuarios llegaban a lanzar amenazas de muerte a periodistas, entre ellos el responsable de Defensa del 'Times of Israel', Emanuel Fabian, por publicar informaciones que iban en contra de sus posiciones de apuesta.

Más allá de las apuestas privadas, la agencia Bloomberg subraya el enorme impacto económico que puede tener la mínima declaración pública de Trump sobre el conflicto y destaca episodios llamativos como el del 23 de marzo. Ese día, el presidente anunció una pausa de cinco días en su amenaza de atacar instalaciones eléctricas iraníes. Solo en los dos minutos posteriores a las 06.49 horas se negociaron contratos de futuros equivalentes a seis millones de barriles de Brent y West Texas Intermediate. La publicación de Trump en Truth Social se difundió alrededor de las 07:05 de esa jornada.

Tras conocerse el contenido del memorando a través del 'Wall Street Journal' y de la agencia Bloomberg, el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, recalcó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, "ha dejado bien claro" que ni congresistas ni empleados de la Casa Blanca pueden usar información privilegiada para su beneficio financiero".

Una serie de posiciones especialmente rentables sobre Irán, ejecutadas en Polymarket por cuentas anónimas recién abiertas, han generado hasta ahora cientos de miles de dólares en beneficios, lo que ha llevado a analistas y reguladores a revisar con lupa estas operaciones en busca de posibles indicios de uso de información reservada. Parte de los pagos vinculados a apuestas sobre la guerra de Irán se encuentran actualmente bloqueados por una disputa sobre las condiciones del contrato, y los operadores no pueden retirar su dinero mientras los usuarios discuten qué debe considerarse exactamente un alto el fuego.

"Todos los empleados federales están sujetos a las normas éticas del Gobierno, que prohíben el uso de información no pública para obtener beneficios económicos. Sin embargo, cualquier insinuación de que funcionarios de la Administración participan en tales actividades sin pruebas es infundada y constituye una información irresponsable", ha añadido Ingle.

Conflictos de intereses en el Pentágono

A comienzos de este mes, el Departamento de Defensa de Estados Unidos se vio obligado a desmentir públicamente una información del 'Financial Times' que apuntaba al secretario de Defensa, Pete Hegseth. Según ese diario, su corredor de bolsa en la firma de asesoría financiera Morgan Stanley se habría puesto en contacto con BlackRock en febrero, antes de la invasión de Irán, para articular una "inversión multimillonaria" en un fondo vinculado a activos de defensa.

"Ni el secretario Hegseth ni ninguno de sus representantes se pusieron en contacto con BlackRock para hablar de ninguna inversión de ese tipo", afirmó el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en referencia a la noticia del 'Financial Times', a la que calificó como "otra difamación infundada y deshonesta, diseñada para engañar al público".

Un grupo de senadores demócratas, encabezados por Elizabeth Warren, Richard Blumenthal y Tammy Duckworth, ha solicitado a Hegseth que comparezca para aclarar lo sucedido y para "comprender dónde pueden existir deficiencias en las prácticas y políticas actuales del departamento para prevenir conflictos de intereses".