La conferencia internacional sobre Sudán logra 1.300 millones en ayuda humanitaria para la región

La conferencia internacional de Berlín sobre Sudán moviliza 1.300 millones de euros para aliviar la mayor crisis humanitaria del mundo tras tres años de guerra.

3 minutos

El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, junto a su colega de Francia, Jean-Noel Barrot, en el marco de la Conferencia Humanitaria para Sudán. Europa Press/Contacto/Giuseppe Lami

Publicado

3 minutos

La tercera Conferencia Internacional sobre Sudán, celebrada este miércoles en Berlín con la participación de las principales potencias occidentales y la Unión Africana, ha logrado reunir 1.300 millones de euros destinados a aliviar la grave crisis humanitaria que sufre el país al cumplirse tres años de guerra civil.

Este encuentro, continuación de las citas previas en París y Londres, ha sido impulsado por el Ejecutivo alemán junto a Reino Unido, Francia, Estados Unidos, la Unión Europea y la Unión Africana. El propósito central ha sido reforzar la unidad de la comunidad internacional en torno a un “objetivo común” en el ámbito de la ayuda humanitaria.

Alemania y Reino Unido han reclamado una reacción inmediata de la comunidad internacional para poner fin al conflicto en Sudán y han anunciado nuevos paquetes de ayuda con los que pretenden “ejercer presión sobre las partes beligerantes”. La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, ha urgido a la comunidad internacional a “establecer un alto al fuego en Sudán” y “acabar con el sufrimiento” en el país.

“Hoy, en Berlín, pediré a la comunidad internacional que se una en torno a un objetivo: el de asegurar un alto al fuego y una solución diplomática. También a acabar con el sufrimiento de la comunidad y que los propios sudaneses puedan determinar su propio futuro”, ha afirmado Cooper.

La jefa de la diplomacia británica ha detallado que Sudán será una prioridad para Londres y que se destinará un paquete de 167 millones de euros para apoyar la respuesta humanitaria. “El paquete doblará la ayuda original a los servicios de primera línea y grupos de ayuda locales para llegar a más de 1,8 millones de personas afectadas por la violencia y el hambre”, ha recogido en un comunicado la oficina británica de Exteriores.

En paralelo, Alemania ha anunciado un compromiso de 212 millones de euros para hacer frente a la emergencia. El ministro de Exteriores, Johann Wadephul, se ha sumado al llamamiento global para detener un conflicto “que exige más atención”.

El responsable alemán ha defendido la necesidad de mantener la ayuda exterior pese a las tensiones en las cuentas públicas del país, con la intención de “ejercer presión sobre las partes beligerantes para garantizar la ayuda humanitaria a Sudán”, según ha señalado en la rueda de prensa posterior a la reunión.

Por su parte, la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, que ha copresidido la cita en Berlín, ha advertido de que, tras tres años de violencia, “Sudán se enfrenta a unos niveles de mortalidad, desplazamiento y pobreza sin precedentes”.

La política estonia ha explicado que los esfuerzos se han orientado a “reactivar las conversaciones de paz, movilizar la ayuda y respaldar a la sociedad civil”. “Es una buena noticia que los donantes se hayan comprometido a aportar 1.300 millones de euros adicionales”, ha valorado sobre las promesas económicas obtenidas en la cumbre.

Kallas ha insistido en que deben ser los civiles sudaneses y “no los señores de la guerra”, quienes “deben trazar el camino a seguir”. Asimismo, ha reclamado a los actores regionales que “deben dejar de alimentar la guerra con armas”.

“Las guerras tienen repercusiones más allá de las fronteras, por lo que la UE seguirá dando prioridad a Sudán en su agenda, incluso en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE de la próxima semana”, ha añadido la máxima responsable de la diplomacia europea.

Se cumplen tres años del conflicto en Sudán

Sudán, el tercer país más extenso de África, lleva tres años sumido en una cruenta guerra civil que la ONU ha calificado como “la mayor crisis humanitaria del mundo”.

Más de 11,6 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares o del país, mientras que otros 19 millones padecen inseguridad alimentaria extrema. De acuerdo con Naciones Unidas, los fondos humanitarios comprometidos para este año solo cubren el 16% de las necesidades estimadas para hacer frente a la emergencia.