La defensa de Jorge Glas denuncia que pasa hambre y su salud se agrava en prisión

La defensa de Jorge Glas denuncia un grave deterioro físico por falta de alimentos en prisión, mientras la Justicia ecuatoriana rechaza su hábeas corpus.

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El exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas SONIA VERA

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La abogada Sonia Vera, integrante del equipo internacional que defiende al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, ha alertado de un deterioro físico “verificable” que atribuye a la falta de comida suficiente en la cárcel.

“El deterioro es verificable, ha perdido 14 kilos de forma progresiva bajo custodia estatal. El Estado ecuatoriano lo expone de manera reiterada y sistemática a un riesgo real de muerte”, ha publiacado Vera en redes sociales.

Dos años después de la detención “arbitraria e ilegal” de Glas, tras la irrupción de las fuerzas de seguridad ecuatorianas en la Embajada de México en Quito, la letrada sostiene que el Estado “ni siquiera garantiza lo más básico, una alimentación adecuada conforme a criterio médico de la nutricionista”.

Este mismo domingo se ha sabido que el juez Leonardo Lastra, de la Unidad Judicial de Santa Elena, ha desestimado el recurso de hábeas corpus correctivo presentado por la defensa de Glas por la supuesta falta de alimentos.

El magistrado concluye que no hay vulneración de los derechos fundamentales del exvicepresidente y sostiene que el Estado sí está proporcionando comida y atención sanitaria en la cárcel del Encuentro, según la resolución fechada el 4 de abril.

“Yo estoy peleando en este habeas corpus, respetuosamente, señor juez, para no tener hambre, porque yo me despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre... Y la muestra de que mi hambre es real son 30 libras (15 kilos) menos de peso... Aquí están, señor juez, aquí están mis huesos, aquí están mis costillas, las puede contar todas como una guitarra... Aquí están los colgajos de piel, de piel colgante, que obedecen a esa baja de peso que yo nunca he tenido...”, afirmó Glas en un vido presentado en la audiencia de hábeas corpus correctivo.

Según explicó después la abogada Vera, en la vista judicial se rechazó que exista una vulneración de derechos, aunque se admitieron deficiencias en la atención médica y en la alimentación, y se instó a las autoridades penitenciarias a corregirlas.

El exvicepresidente, que acompañó a Rafael Correa en 2013 y a Lenín Moreno en 2017, está cumpliendo dos condenas por cohecho y asociación ilícita vinculadas a los casos Obedrecht y Soborno. Además, pesa sobre él una sentencia en primera instancia de trece años de prisión por el caso Reconstrucción de Manabí.

Tras cumplir parte de una pena unificada por delitos de corrupción, Glas accedió a un régimen de prelibertad bajo condiciones específicas, hasta que en diciembre de 2023 se refugió en la Embajada de México. En abril de 2024 fue sacado por la fuerza de la legación diplomática, pese a haber recibido asilo del Gobierno mexicano entonces encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

Después de su arresto, el antiguo vicepresidente fue enviado a la prisión de máxima seguridad conocida como La Roca, en el suroeste de Ecuador, y este mismo año fue condenado a 13 años por un presunto delito de peculado en el caso “Reconstrucción de la provincia de Manabí”, relacionado con la gestión de los recursos tras el terremoto de 2016.